Anuncios Blogs

Publicidad

Intro

    Sin pelos en las teclas

          por

RSC: Vender como dios manda

 

Los caminos del señor serán inescrutables, pero los del ser humano son como para que el señor ese, baje y lo vea.

Somos capaces de enviar sofisticados vehículos a Marte, pero incapaces de hacer llegar pan y aspirinas más abajo del estrecho.

En la Casa Blanca ya vive un hombre negro. No es jardinero, ni mayordomo y puede que hasta mande un poco, pero cada 5 segundos otro hombre, también negro, muere de hambre en una casa sin color y sin paredes. Eso, a pesar de que la humanidad  genera casi el triple de la comida que somos capaces de digerir.

Mientras, al otro lado del charco, una mujer alemana pone firmes a los todos machotes de Europa. Eso si, una de cada tres mujeres del planeta, sigue siendo violentada o maltratada. Y miles  de ellas morirán violentamente, la mayoría a manos de sus parejas.

Buscamos armas de destrucción masiva y encontramos petróleo. Enviamos soldados a morir –y a matar- a Irak, cuando la guerra de verdad, la que nos está matando a todos, se cuece en Wall Street.

Bin Laden, Sadam, Gadafi, Bush y Berlusconi  -o los achacosos Fidel y Chavez-  ya no son lo que eran, pero el mundo tampoco es mejor. Millones de niños siguen fabricando, en condiciones cercanas a la tortura, productos que otros usamos para adornarnos y presumir con orgullo. Hambre, guerra, pobreza, injusticia…

Es un topicazo, pero no por eso menos cierto, que estamos en un mundo raro de cojones. Y encima, es como si se empezara a sentir  cómodo, como si se gustase, instalado en este sinsentido.

Parece lógico que en un escenario asi, los que realmente se toman en serio el marketing y el futuro de las marcas para las que piensan y trabajan, se cuestionen seriamente qué es y cómo gestionar eso de la Responsabilidad Social Corporativa.

Si mal no recuerdo, era Toni Segarra quién comentaba las bondades del logo del Cristianismo, la cruz, un logo que funciona de maravilla veinte siglos después, sin manual de imagen corporativa y ni siquiera un pdf. con las normas básicas de uso. Pedazo de logo.

Pero aún diría más, la estrategia y la campaña de lanzamiento siguen rabiosamente vigentes. El problema está, creo yo, en una creatividad estancada hace siglos, los Headquarters, que se están echando al monte y, como en todas partes, ese emergente poder financiero, enquistado desde siempre en el Vaticano y más preocupado por acumular riqueza que por salvar almas o vidas.

Ni soy quién, ni este foro el lugar para juzgar o debatir sobre creencias religiosas, pero es indiscutible que ser bueno, querer al prójimo, dar de comer al hambriento, beber al sediento y todo eso, sigue estando ahí, no será trending topic, pero es un valor ancestral e íntimamente ligado a la esencia del ser humano. Da pereza, pero está más que bien visto. Buda, Cristo, Mahoma… muchas campañas, una misma estrategia.

¿Entonces? ¿A que esperamos? Lo dijo Picasso y le siguió Jobs, los buenos copian, los genios roban.  Si no quieres no robes, pero al menos copia. Y eso lo digo yo.

Ellos, excelentes comunicadores tantas veces, jamás se han cortado un pelo a la hora de vociferar su mensaje: “Soy Dios –o familia suya-, soy bueno, hago el bien y te animo –y ordeno- a que tu también lo hagas”. Luego, en el desarrollo de la idea ya se fueron soltando creativamente, inventaron votos raros, paraísos, infiernos… pero esa es otra historia.

“El producto y sus ventajas, líderes de la comunicación”, decía Lorente. Y lo decía cuando el y Moliné –MMLB- estaban reinventando, más que la creatividad, la publicidad en España. Hoy, que en tantos sectores, las ventajas objetivas y tangibles apenas existen o se igualan en ya mismo, que seas “bueno”, comprometido y solidario, debería ser casi “la” ventaja.

Hacer el bien, como perdonar,  han sido siempre privilegio de los poderosos,  eso atrae y genera admiración. Y cualquier marca debería estar dispuesta a pagar por atraer y generar admiración. Son sensaciones que, en algunos casos, llegan a degenerar en amor.

Moraleja: Sé bueno y dilo. Cuánto más bueno y más alto lo digas, mejor.

En mi humilde opinión, eso es lo que hay que hacer. Y hay que hacerlo a gritos, sin dobleces en la moral y menos aún en los objetivos. Sin el más mínimo pudor. Sin falsas modestias, ni bocas pequeñas. No estamos hablando de Justicia, ni siquiera de responsabilidad –ahora no-, hablamos de eficacia y rentabilidad.

Hablamos de decidir qué hacer para después poder comunicarlo. ¿Le regalamos un 25% más de producto… diseñamos nuevo envase chachidelamuerte… patrocinamos noseque programa? o le decimos que si te compra a ti, en lugar de a tu cada vez más siamesa competencia, tu haces una escuela o das de comer a media Africa.

Yo tampoco sé la respuesta, pero cada vez la sospecho más. Y esta vez me gusta. Mucho.

A lo Social Corporativo, la “R” de vez en cuando se le va de farra y se cambia el nombre. Responsabilidad se hace pasar por Reputación, Realidad… sin saber que eso es lo de menos, el importante es SC, el sentido común. Ese sentido que mezclado, en su justa medida, con creatividad y cojones aparece, prácticamente siempre, en los Case Studies de éxito.

Ser bueno aun será tendencia. También me gusta. También mucho.

 


TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
https://www.typepad.com/services/trackback/6a00e008db1b5388340154388817a0970c

Más abajo hay una lista de los enlaces de los blogs que hacen referencia a RSC: Vender como dios manda:

Comentarios

Publicar un comentario

If you have a TypeKey or TypePad account, please Inicia sesión


Secciones

Publicidad

diciembre 2019

dom. lun. mar. mié. jue. vie. sáb.
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31