El modelo de negocio de la agencia y la proposición de valor.
Este post está relacionado estrechamente con el anterior Consistencia vs. Diversidad, aunque llega bastante más lejos, y está inspirado por dos libros que he leído últimamente.
El primero es Juicing the Orange, de Pat Fallon, fundador de la mítica Fallon McElligott - ahora simplemente Fallon - que es un fiel reflejo del pensamiento de una de las mejores agencias "tradicionales" del mundo. Un libro correcto y una muy adecuada lectura para cualquier "planner" de agencia. Fallon se alinéa claramente en la corriente de la Consistencia que cité antes.
El otro es Baked In, de Alex Bogusky y John Winsor, 150 páginitas que a mi juicio van a ser tan revolucionarias como "Posicionamiento" de Ries y Trout a finales de los 60. Baked In insinúa - sin enunciarlo claramente - que la labor de una agencia puede ir mucho más alla de la comunicación de los productos o servicios de una compañía. El libro es principalmente una chispa que pretende generar una conversación con sus lectores a través de Twitter @bakedin, un formato innovador que vamos a ver cómo resulta.
Mientras Juicing the Orange me ha dejado práctiamente indiferente, BakedIn me ha fascinado, porque incidentalmente toca uno de los temas que más me interesan: Cuáles van a ser la proposición de valor y su asociado el modelo de negocio de la agencia de publicidad de este siglo.
Si la agencia se limita a hacer campañas, su rol tradicional, no creo que su pujanza, que está perdiendo a pasos agigantados, dure mucho. La batalla de los medios, de donde sacaba la inmensa mayoría de sus ingresos, está prácticamente condenada y las campañas, como producto en sí, van a perder peso frente a las conversaciones, un espacio que a medio plazo es probable - y razonable - que las empresas que son los tradicionales clientes de la agencia reclamen como propio.
El espacio que le queda a la creatividad, el principal activo de una agencia que se precie y donde verdaderamente brilla y añade valor, tiene que ensancharse y expandirse desde la comunicación, su feudo tradicional, a otros roles como las experiencias offline y online - en el que vamos haciendo tímidos avances y, sobre todo, el diseño de producto y la localización y desarrollo de oportunidades de negocio para las marcas. Esta va a ser, entiendo, la propuesta de valor y por tanto el modelo de negocio al que debería dirigirse la agencia.
En eso algunas agencias estamos excepcionalmente preparados.Y es una batalla que podemos ganar si tomamos la iniciativa. Es cierto que el cliente, por historia, hasta ahora nos ha visto exclusivamente en el rol de creadores de campañas, pero esto puede cambiar a base de ejemplos y buenas prácticas. Bogusky lo ha hecho, entre otras cosas, para los juegos de ordenador protagonizados por el King de Burger King, que se han convertido en fuente de negocio en sí mismos.
¿Acaso no somos nosotros los expertos en creatividad y posicionamiento? Más allá del movimiento hacia la integración de disciplinas y canales y al 360 - a los que no entiendan esto, que son muchos, este post les tiene que parecer algo de otro planeta - como industria, tenemos que hacer un esfuerzo colectivo para ser vistos y percibidos como socios estratégicos de negocio, y no sólo como proveedores de estrategia y creatividad para campañas publicitarias.
Hace también algunos posts comenté que en Wikreate ibamos a hacer el experimento de dedicar unas horas a buscar ideas que sean modelos de negocio en sí mismas, para nosotros o para nuestros clientes. La iniciativa está siendo fructífera y ya tenemos algunos avances. Cuando estén un poco más preparados, los compartiremos con vosotros.
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