Alma de ganador
por en Coaching para redecorar tu vida | febrero 26, 2012 05:16 p.m.
Emocionada y agradecida, como Lina Morgan. Así me siento después de haber visto las impactantes imágenes de la acción en el río Manzanares para el lanzamiento de la nueva Serie 3 de BMW (http://www.anuncios.com/VerPiezas/automocion/nuevos-anuncios/1063931002101/bmw.1.html). Emocionada porque la acción me parece poderosa, diferente, memorable. Agradecida porque incluso en estos tiempos de adormecimiento de recursos, todavía pueden verse desde la publicidad cosas que le hacen a uno sentir el orgullo de la profesión, aunque ya no la ejerza.
El slogan es Alma de Ganador. Y quizá, además de la acción en sí misma, que es una pasada, el slogan sea una de las cosas que más me han gustado. Porque el coaching considera que todos tenemos alma de ganador y que es posible potenciarla y mostrarla al mundo y, sobre todo, a nosotros mismos. Es lo que entendemos por liberar nuestro potencial. Pero ¿qué hace falta para conseguirlo? Pues varias cosas que dan para unos cuantos post, pero lo más importante es el lenguaje. Y a través de él, el primer paso consiste en eliminar las afirmaciones negativas de las conversaciones que tenemos con nosotros mismos, de nuestros diálogos internos.
Porque lo que nos decimos influye directamente en nuestra manera de pensar. Y nuestra manera de pensar repercute en las acciones que llevamos a cabo. Y estas acciones determinan los resultados que conseguimos. Es decir, que lo que nos decimos a nosotros mismos es causa directa de los resultados que obtenemos.
¿Qué resultados estáis obteniendo en aquellas áreas de vuestras vidas que os importan de verdad? ¿Positivos? ¿Negativos? ¿Ni fú ni fá? Observad el lenguaje que empleáis en vuestros diálogos internos. Aquellos que estéis obteniendo resultados positivos veréis que vuestro diálogo interno es positivo. Sin embargo, casi con toda seguridad, aquellos que no obtengáis buenos resultados os estaréis comunicando con vosotros mismos mediante afirmaciones negativas, derrotistas, del tipo: no voy a ser capaz de hacer tal cosa, no se me da bien hacer tal otra, ellos son mejores que yo, lo mismo digo algo y hago el ridículo, no le va a gustar lo que quiero proponer, me encantaría hacer esto pero no estoy preparado, no tengo los recursos, soy menos importante que...
Afirmaciones negativas de este tipo, al resonar permanentemente en nuestros pensamientos, se convierten en autoprofecías que al final acaban cumpliéndose, porque influyen en nuestras acciones, nuestras acciones en los resultados y los resultados, al ser negativos, reafirman nuestros pensamientos iniciales, generando un perverso bucle del que sólo saldremos si lo contrarrestamos con afirmaciones positivas.
De cómo nos hablemos dependen nuestros resultados y la vida que queremos vivir. Tenemos que querernos más, tenemos que confiar más en nuestras capacidades y expresarlo mediante afirmaciones positivas hacia nosotros mismos. Por muchas razones, pero sobre todo porque son el recurso que todos poseemos para que aflore el alma de ganador que, como lo nuevo de BMW, ya traemos de serie.
Titi López trabajó más de 20 años en publicidad.
Ahora es coach personal, ejecutivo y de equipos.
Es Secretaria General de la International Coach Federation.
Ha creado el método marketingcoaching®.











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