Personal Branding Low Cost: Festival De Cine_v2
Actores sin papeles que interpretan el papel de camarero en un bar de gros. Aspirantes a actriz de arte y ensayo al borde del desmayo por inanición. Tropa del casting, soldados por lo general de ciclorama y perfil, que mueren mil veces en batallas mil. Admiradoras secretas que regalan su paciencia al primero que se camufle de estrella. Políticos de turno, vendedores de humo, fumadores de puros. Camareros, negociantes, estudiantes de la pose, aprendices de Spielberg.
Incluso, si te fijas, puedes llegar a ver cerca del Victoria Eugenia a algún que otro amante del cine. Sufridores, kamikazes, masocas. Pagadores de entrada que no reclaman nunca nada.
Hemos quedado en el post anterior en que los festivales dividen al hombre en dos tipologías: los que llevan acreditación, y los no acreditados. ¿Es lo mismo no estar acreditados, que estar desacreditados? Pues eso depende de la convicción y el estilo con que se lleve el papel, especialmente si es uno de los 5 que componen ésta Guía Básica De Identificación de Especies Sin Acreditación:
1_El Intelectual Ocasional. Petardo de pose, con fular, palestino o pashmina, gafas de pasta, libreta en mano (moleskine), o con el programa oficial y boli-linterna. Se sienta en las cafeterías para ser visto, introduce durante 10 días la palaba "cinta" en su léxico, se compra varias entradas sin saber muy bien para qué películas son. Tiene una opinión formada sobre películas que nunca ha visto, incluso algunas no las ha visto hasta 2 y 3 veces, pasando a ser un experto de lo desconocido. Aprovecha las sesiones de la sección oficial para organizar los sms y tratar de batir su récord con el angry birds.
2_El Responsable De Movilidad Individual (El Chófer).Una profesión como otra cualquiera, que cuando llega el festival se convierte en LA-PROFESIÓN. Pose de palo, gafas tipo piloto de iberia con 5 años de retraso, rictus serio. Siempre citan a las estrellas por su nombre de pila: “pe”, “javier”, “budy (alen)”, “pedro”, “yulia”... En algún caso el inglés les juega malas pasadas y te comentan que son íntimos de “Pol”. ¿Qué Pol? ¿Quién es Pol? Sí, hombre, el señor Anski. Pol Anski.
3_El Tasista. Es como el chófer, pero más solicitado. Si llueve en Donosti coincidiendo con el Festival, es mucho más difícil parar a un taxista que parar a Julia Roberts. Te creo más si me dices que te has encontrado en la Avenida con Charles Chaplin. Los taxistas son pocos, y tienen más imaginación. Si han llevado a un productor con barbita, acreditación y gafas, tienden a creer que han llevado a Francis Ford Coppola. Suelen iniciar leyendas urbanas de todo tipo. Y mantienen conversaciones a través del retrovisor que podrían estar plasmadas en cualquier guión de Almodovar: “Taxista: (A Polanski) Yo he visto todas sus películas. La que más me gustó, Jamón Jamón. Penélope Cruz trabaja bien, pero Antonio Resines lo borda. Aunque tengo que reconocer que a la segunda parte le sobra media hora.”
4_El Mortadelo Del Autógrafo (Cazautógrafos Profesional). Lo más parecido a un espía en versión Ibáñez. Los Mortadelo y Filemón del mundo real. Son cazautógrafos que se toman su misión muy, pero que muy en serio. Saben trucos, vida, costumbres y nombres de pila de los familiares de los famosos. Se hacen amigos de camareros, personal de limpieza, guardias urbanos. Tienen más de 200 autógrafos y se saben todos los nombres y películas de sus "trofeos". El actor que les firma un autógrafo automáticamente es elevado a la categoría de gran estrella, en su universo. Puede que hasta el momento de estampar su rúbrica o garabato desganado, el susodicho le cayese mal. Pero una vez que está en el cuaderno, está en Hall Of Fame. Del "no me gusta Bardem, en la peli de los Cohen no me lo creo ni fumao" a "Bardem es un crack, el oscar se lo debían, era de cajón después del papelón en la peli de los Cohen".
5_El Cazautógrafos Inocente. Es un crack. Mi personaje favorito del festival, con diferencia. Está relleno de inocencia, ilusión y fé. No sabe a quién pide qué, ni cómo ni cuando. No conoce el nombre de casi ningún actor o actriz de los que ve desfilar por la alfombra. Pero le da igual. Es más, si les conociese, seguramente se iría a casa decepcionado. Su inocencia le protege de la mediocridad. Se pasa un 300% más del tiempo necesario en las colas, no sabe calcular cuándo llegará el famoso, ni anticiparse. Se mueve al bulto. Está en la frase "¿Dónde va vicente? Donde va la gente". Su papel es el de Vicente. ¿Que se arma barullo en la otra acera? Ahí va corriendo con su libreta. Aunque luego se de cuenta de que el barullo era porque a una señora le ha dado un vahído y se caído redonda sobre una maceta. Se hace fotos en la alfombra, mal encuadradas. Y pide autógrafos hasta a los chóferes. Porque el Cazautógrafos Inocente, es un crack. Y porque sin él, los Festivales no serían nada.
Fin.
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