Personal Branding Low Cost # 13. No Hagas Cola Jamás.
¿Ha sido visto alguna vez David Beckham en la cola de la comisaría para renovar su pasaporte? ¿Y a Michael Jackson haciendo cola para devolver una tostadora en Media Markt? ¿Parish Hilton en una cola para hacerse un análisis de sangre en el ambulatorio de la Seguridad Social?
No. Porque hacer cola es ser uno más. Estar delante de 20 personas y detrás de otras 20 es muy poco favorecedor. Pero a pesar de que los sabemos todos, resulta muy difícil de evitar. El ser humano siente una tendencia irrefrenable a formar colas.
La lista de colas es tan larga que da pereza describirla entera. Vamos directamente a un Top 10 de Las Colas Más Patéticas:
10) Para pagar en la tienda de gominolas del cine. Ir al cine es una actividad planificada, generalmente. ¿Por qué todo el mundo espera hasta el último momento para comprar los ladrillitos rojos y las palomitas? La razón: en el fondo nos sentimos cómodos haciendo cola.
9) Para que te firmen un disco o libro. Quizá hubo un día en el que esperar para que John Lenon te firmase un disco tenía su sentido. Pero tal y como está el mundo de la música hoy... quizá dentro de poco serán los artistas los que hagan cola para que les compres el disco..
8) Para alquilar una película en el videoclub. Ésta cola no sólo deja claro que no tienes plan para el finde, sino que además el tipo que está delante tuyo siempre se lleva la peli que tú querías tras 25 minutos de revisar todos los títulos contigo detrás.
7) Para pagar un recibo en el banco. Las colas para pagar son habituales, el banco es un ejemplo, pero hay más. A veces pienso que los humanos somos muy tontos.
6) Para entrar al probador de Zara. ¿Qué prisa hay por probarse una prenda que puedes llevarte a casa y devolver hasta en 15 días si no te queda bien?
5) Para secarte las manos en el WC. Es muy habitual ver a 3 tíos haciendo cola para secarse las manos en el baño con el secador de aire. Habitual, pero no por ello menos extraño.
4) Para reclamaciones y devoluciones en Media Markt. Ésta cola es especialmente dura: es la cola de la gente que compró un aparato en media markt porque creía que no era tonta, y resulta que le han vendido una tostadora que no funciona.
3) Para lavarte los pies al salir de la playa. En plenas vacaciones, la época de la libertad, la siesta, la pereza... con todo el día libre... nos ponemos en una cola para salir de la playa. Enfermizo.
2) Para envolver los regalos de navidad en la perfumería. Siempre hay una dependienta perfeccionista con el celo y la cinta en espiral. ¿No podemos envolver el regalo en casa, que además te queda menos impersonal?
1) Para hacer la declaración de Hacienda. Una cola humillante y alienante. No sólo es un síntoma de que eres uno más. Además es la señal inequívoca de que eres un paria. Haces cola para pagar. O para cobrar, aunque ésto es señal de que no estás forrado. Porque los que están forrados no sólo no hacen cola. Directamente no pagan impuestos.
El tema de las colas está tan arraigado en nuestra sociedad que hay gente que considera las colas un planazo para el fin de semana, como los que pasan noches enteras con la tienda de campaña en la cola para un partido o concierto. Y luego ya, caso para analizar aparte, están los “coleros” profesionales, los que cobran por hacer cola para otras personas.
Si quieres evitar desaparecer en la línea de la vulgaridad, sigue éste simple consejo. Tu Personal Brand subirá como la espuma de una Miller.
Pie de foto: Si somos capaces de hacer cola en verano para quitarnos la arena de las sandalias, somos capaces de hacer cola para cualquier cosa. ¿Dónde está el límite del ser humano?
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