El hombre que vendía bizcochitos rellenos y un día se levantó y no entendió nada.
Venga, todo el mundo a conversar, es lo que mola; por cierto, ¿te gusta que hable como tú? Hasta ahora vendía bizcochitos rellenos con sólo eructar delante de tu televisor, pero eso es el pasado, yo nunca fui así, lo soñaste. Tengo un grupo en Facebook y miles de seguidores en Twitter, soy lo más en el segmento de los bizcochitos rellenos. ¿Qué? ¿Qué ocurre? ¿No quieres hablar conmigo? No me lo puedo creer: hablemos, te obligo a que te sientes y converses conmigo. Venga, hablaremos de las tonterías que te gustan, de tus pantalones caídos, de la música que escuchas. ¿No dices nada? Verás, he realizado una significativa inversión en el mundo online. Sí, es cierto que mucho más pequeña que cuando tenía que eructar a las horas en que veías la tele. Pero es mi dinero y además han salido mil marcas blancas que me imitan y la gente las compra sin ningún pudor. Así que muéstrate comprensivo con mis mensajes seudojuveniles y demuestra un poquito de fidelidad, si es que alguna vez supiste lo que es eso. ¿Quieres que yo también me baje el pantalón como tú? Está bien, lo haré, pero debes prometerme que mañana seguirás comprando mis productos. ¿Por qué nadie quiere hablar conmigo? Ah, ya sé, haré un viral. Mejor, haré un concurso para que me mandéis vuestros vídeos. Me importa un huevo si son basura, ese no es mi problema. He abierto un microsite para que los subáis, la dirección es www.compramedeunavezcrioestupido.com. Me han dicho que este tipo de iniciativas te unen mucho con tus clientes. Pues que así sea. Espero vuestros andrajosos y ridículos vídeos. Habrá un ganador. El premio será un año entero de bizcochitos gratis y un monopatín. No oigo los aplausos, ¿qué os pasa? Mari Carmen, ponme con la agencia, hay algo que no funciona. ¿Hola? ¿Es la agencia? Me dijeron que había que conversar con los clientes, que la vieja publicidad había muerto y estoy viendo que nadie me hace caso. Verás, yo no quiero hablar con nadie. Lo único que quiero es vender mis putos bizcochos rellenos y que me dejen en paz. ¿Por qué no puedo ser tan rico como antes? Necesito hacer reformas en el jardín de mi chalet. Las estatuas griegas ya no me gustan ni a Betty tampoco. Hace dos años que no cambio de coche, joder, estoy harto de esta crisis y de esta nueva época en la que ya no entiendo nada. ¿Qué está pasando? Sois mi agencia, os exijo una explicación. ¿Es por el nombre? ¿ÑamÑamCream ya no gusta a los chavales? Fuisteis vosotros los que me dijisteis que me llamara así. A mí siempre me gustó más MerendHola!, pero el ejecutivo ese se reía de mí y pensaba que era un paleto de Alicante que no tiene ni idea de marketing. Imbécil, yo inventé el marketing antes de que tu supieras montar en bicicleta. ¿Qué os pasa a todos? ¿Hay alguien ahí?
¡Qué bueno, Luis! Enhorabuena. Es la vida misma, y sería un magnífico quión para un renacido Creatas y ejecutas.
Publicado por: Observator | jueves 25 de marzo de 2010 en 12:58
Jajajaja. pero qué monstruo estás hecho!! Pedazo de post, me he muerto de la risa, y son 4 verdades bien contadas. Best blogpost EVER!!!
Publicado por: PPelusa | viernes 26 de marzo de 2010 en 20:25
Muchas gracias a los dos. Me alegro que os haya hecho pasar un buen rato. Lamentablemente lo que digo en el post está basado en hechos reales. Pero bueno, como dice Woody Allen: tragedia + tiempo = comedia.
Un abrazo.
Publicado por: Luis Acebes | sábado 27 de marzo de 2010 en 10:14