Las dos caras del Crowdsourcing
En el post anterior me referí al aspecto “Socialwashing” (el termino
me lo he sacado yo de la manga, pero como no soy Chris Anderson, no creo que
vaya a coger tracción) de la campaña de Pepsi Refresh Everything. El jurado está todavía
deliberando.
Observator ha hecho un comentario muy agudo – siempre – sobre la
postura de “dame pan y llámame tonto” que, no sé si muy juiciosamente, adoptan
muchas ONG’s. Evidentemente Pepsi no es la Mafia ni la CIA, pero creo que la
procedencia de la pasta y la intención que tiene su donante también cuentan. Y
no quiero decir con ello que la de Pepsi sea malvada. Incluso si, como yo
sospecho, es cortoplacista y busca más el beneficio propio que el ajeno, es
perfectamente legítima.
En este post quería destacar el aspecto crowdsourcing de la iniciativa.
Y hay dos grandes corrientes de cómo entender el crowdsourcing:
La primera, la que adopta Pepsi en esta campaña – que además parte de un modelo más viejo que la humedad, el de “mándanos ideas de buen rollito y nosotros las dotaremos de pasta para hacerlas realidad” – es la de hacer que otros hagan el curro por ti. Es el que han adquirido la mayor parte de los “concursos publicitarios crowdsourced”, como los de Doritos y el malhadado del Chevy Tahoe.
Jimmy Wales, el inspirador de Wikipedia, tiene una opinión muy clara al respecto, que comparto – y que he sacado de esta maravillosa presentación (mirad a partir de la diapo 122).
"Encuentro el término Crowdsourcing extremadamente irritante. Una compañía que piensa que está bien crear un website a base de hacer crowdsourcing de todo el trabajo a los usuarios no sólo les falta al respeto, sino que no ha entendido nada. La tarea consiste en proveer de una estructura a tus usuarios para que colaboren, y eso lleva un montón de trabajo.
Una de mis bestias negras es el término Crowdsourcing, que creo es una forma perversa de mirar a este mundo, la idea de que hacer que el público haga tu trabajo gratis es un buen modelo de negocio. Es simplemente estúpido, le falta al respeto a la gente"
La otra manera de entenderlo es la de la propia Wikipedia, definida no como “Crowdsourcing”, sino como una comunidad, un grupo entregado de voluntarios que trabajan sobre una plataforma especialmente pensada para la colaboración.
Similar enfoque tienen plataformas como Yelp, ciertas funcionalidades de LinkedIn, y, por supuesto, craigslist.
Pero crear, y sobre todo mantener, comunidades alrededor de un valor para sus usuarios es una maniobra estratégica, más largoplacista, más laboriosa y exige más dedicación. La publicidad tradicional, acostumbrada al concepto “campaña”, una operación táctica y fugaz, se encuentra por naturaleza más cercana al primer enfoque.
Los que venimos del CRM, de los planes y los modelos de fidelización nos sentimos, también por naturaleza, mas cercanos al segundo, a ese Crowdsourcing estratégico que va a ser, si no lo es ya, uno de los puntos calientes de las relaciones que las marcas mantienen con las personas.
Completamente de acuerdo con esa parasitaria idea del crowdsourcing. Y también con que hay zonas de grandes posibilidades desarrollo para que los planes de fidelización (en los que priman las ventajas otorgadas por las marcas) evolucionen a comunidades. Pero, sospecho -porque ya pasaba antes- que ese paso pone los pelos de punta a los gestores de esos planes. ¿Qué pasa si una promo o ventaja es malentendida o inadecuada en un club o plan a la antigua? Nada. ¿Qué ocurriría si estamos hablando de una comunidad? Dejo la respuesta a la opinión de cada cual.
Y, sí, Ezequiel, tienes razón que llevado el razonamiento al extremo, la procedencia del dinero debe de importar, e importa, a una ONG. Pero hay grandes zonas grises en las que podríamos estar discutiendo dos siglos mientras la gente se muere. Muy buen post.
Publicado por: Observator | lunes 18 de enero de 2010 en 9:24
Hola Ezequiel. Me gustan tus posts porque hablan de cosas interesantes y novedosas relacionadas con la publicidad. En cambio tus compañeros de blog en Anuncios, hacen ejercicios de estilo vacíos de contenido. A ver cuando te copian.
Publicado por: alberto | lunes 18 de enero de 2010 en 9:58
Hola, parece ser que estoy inspirado porque he recibido vuestros dos parabienes, Observator y Alberto. Muchas gracias. Siempre es agradable saber que interesa lo que escribes. Pero también creo que mis compañeros de blog aportan otras visiones interesantes.Yo echo de menos que seamos más bloggers y más activos. Un abrazo.
Publicado por: Ezequiel Trivino | lunes 18 de enero de 2010 en 19:00
Hola Ezequiel.
Me interesa mucho este tema. Soy estudiante de Publicidad. ¿Conoces alguna referencia bibliográfica donde ampliar información?
Muchas gracias
Publicado por: Raul | lunes 18 de enero de 2010 en 21:09
Hola, Raul: ¿A qué tema te refieres en particular? Por favor acláramelo e intentare recomendarte algo. Un abrazo.
Publicado por: Ezequiel Trivino | lunes 18 de enero de 2010 en 22:34
Hola Ezequiel.
Me refería a los temas que trataste anteriormente: Greenwashing-Socialwashing (crowdsourcing). En el post decias que había unos enlaces donde ampliar información pero no los he visto por ninguna parte. Sin entrar en el tema de responsabilidad social corporativa (aquí si hay mucho escrito). ¿entiendes que estas dos tendencias son las imperantes o cabría alguna más?.
Muchas gracias.
Enhorabuena por tus aportaciones, son realmente interesantes
Publicado por: Raul | martes 19 de enero de 2010 en 19:34
Hola, Raul: Yo empezaria por The Wisdom of Crowds - creo que lo han traducido al espanol como "La sabiduria de las muchedumbres" y con "We are smarter than me" - no se si lo han traducido al espanol. Una buena idea es buscar estas dos referencias en Amazon - uno de los sitios que mejor ha entendido el crowdsourcing como creacion de comunidades vibrantes - y ver como matchea estos libros con otros y en que estan interesados los que los han comprado. Espero que te sirva el consejo. Un abrazo.
Publicado por: Ezequiel Trivino | jueves 21 de enero de 2010 en 20:23