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octubre 2009

30 de Octubre

por en Dentro del GRP | octubre 30, 2009 07:42 a.m.

¡Cómo huelen esos GRPs! Ni las magdalenas del amigo Proust, oigan. Tenemos cocina tradicional española (y el parte), rancia antigüedad, victoria (sospecho que con napalm), olor de multitud (con Doug the dog tras ello) y olor a 1080 recetas de cocina (y un postre desesperado).

Sigan ustedes, amigos lectores y comentaristas: la humanidad necesita saber a qué huele un GRP y estamos en ello: propongan sus olores y votemos a partir del lunes. ¿A qué huele un GRP?

Mientras afilan la pituitaria, les resumo lo que está cayendo por ahí fuera: caen presidentes de corporaciones con consejos y sin publicidad; caen las cuotas de pantalla de los implicados en las diversas operaciones de fusión fría, templada y caliente que la televisión nos obsequia (ya casi no hay problema con incumplir el máximo previsto por la ley al efecto: je); caen los minutos de publicidad en las teles públicas que aún la admiten. Parece que es algo vergonzante, ya ven.

Y, mientras tanto, el mundo de los GPS acaba de verse sacudido como nunca: Google ha entrado en su corralito y con tal pinta que a los accionistas de las compañías de GPS -ya ven: TomTom cotizaba en Bolsa y nosotros sin saberlo...- se les han escapado piernas abajo sus acciones. Aviso a navegantes. Si estos señores lo hacen suficientemente bien, cualquier día olvidaremos que la G de GPS venía de "Global" y pensaremos que venía, obviamente, de Google.

Mmmhh, ¿pasará lo mismo algún día con la G de GRP?

Piénsenlo. Sobre todo si su logo suele aparecer cerca de la G en cuestión. Y no me hagan el ñu este fin de semana, que se los puede llevar la Santa Compaña.

Por cierto, ¿saben cómo se escribe ñu en inglés...? Gnu, con G... ¡diablos!, ya están aquí...

29 de Octubre

por en Dentro del GRP | octubre 29, 2009 05:22 a.m.

Miren que me lo olía. Desde el momento en que escribí que la publicidad no huele sabía que los amantes de los encartes aromatizados, las marquesinas de concurso, los expendedores de vapores varios y, sobre todo, los creyentes en la aromaterapia, sus pompas y sus obras, me iban a asaltar con un indignado: "eeeh, que la publicidad sí que huele".

Vale: acepto que la publicidad huele, pero no que huele sistemáticamente ni que ese olor es el fundamento de su actual comercialización. Lo que prima es el ojo, el oido. el tacto... gusto y olfato van más a rebufo, aunque claro que se utilizan. Vamos, hasta yo he contado con emoción los efluvios que se pueden hacer manar de una marquesina preparada al efecto.

Aunque, ya que estamos, les voy a proponer un pequeño juego-concurso: díganme ustedes, amigos lectores y comentaristas, ¿a qué les parece que huele un GRP...? Vamos, no me sean tímidos: tiren de recuerdos, tiren de imaginación o tírense a la piscina, pero... ¿a qué huele un GRP? Venga: espero sus respuestas... cerraré la recogida de las mismas este viernes y les propondré que voten la mejor respuesta la próxima semana: el ganador tendrá premio seguro.

Adelante: ¿a qué huele un GRP? ¿A rosas o a tigre? ¿A santidad o a azufre? ¿A carne o a pescado?

Y mientras cierran los ojos y recuerdan ese olorcillo -o mientras abren el cesto de los GRPs que todo planificador tiene siempre bajo su mesa y aspiran- aclaro a Observator que en Miguel Yuste -entiendo que Miguel Yuste 40, porque como se refiera a Miguel Yuste 17 me preocupo...- no sé yo que anden con nada especialmente nuevo, pero que de repente se quieren hacer a toda prisa los deberes empresariales y estratégicos que no se hicieron y eso cuesta sangre, sudor y finiquitos, vaya que sí. Ah, Observator, y perdona por la criptología: es congénito y me lo voy a tener que hacer mirar.

Bueno, les dejo pensando y aspirando: ¿a qué huele un GRP...?

28 de Octubre

por en Dentro del GRP | octubre 28, 2009 03:19 a.m.

Superado el momento alzheimer que aquejó ayer a Observator -no somos nada, chico, y menos en estas cosas digitales que dejan huellas para la infinita posteridad- debo apostillar el comentario de mar: mar, que la pubicidad no huele. Es, salvo excepciones puntuales, su único sentido no resuelto.

Bueno, ahora que lo pienso: el olorcillo que desprenden las cafeterías a primera hora de la mañana iría por ahí, pero a nadie se le ha ocurrido explotar el tema industrialmente.

Hoy estamos de luto, amigos lectores y comentaristas: se nos ha muerto Soitu.es de un ataque de cruda realidad. Resuenan aún en los oidos de los asistentes las airadas palabras de su jefe en un encuentro sobre el tema de los medios -digitales- allá por la Primavera pasada en el Eurobuilding madrileño. Se decía aquel día que sí había futuro para los medios digiitales de financiación publicitaria y que todo era cuestión de manejar bien los costes y los márgenes.

Bueno pues lo que no hubo fue, al parecer, paciencia. Ni tampoco ingresos suficientes -ah, la publicidad, traidora señora- y, por tanto, dio lo mismo manejar costes y márgenes como se quisiera.

Mala cosa, ya ven, aunque me temo que previsible. Cuando se dijo aquello sonó a osado -creo que incluso aquí se comentó así- y ahora suena a terminal. Tal vez haya tenido que ver que el financiador de la cosa acabe de sufrir un descenso de sus beneficios en lo que va de año: los pobres sólo han ganado 4.179 millones de euros, cayendo un 3,3%.

Aquel foro del Eurobuilding está de rabiosa actualidad, créanme, a tenor de lo que la realidad -cruda- está deparando a algunos de los ponentes de aquel día: Soitu.es en la morgue y algún otro aplicando a toda Prisa lo que no había tenido tiempo de aplicar -según propia declaración- en otros tiempos más felices.

En fin: como dice mccoy, veremos si lo arregla la solidaridad capitalista, porque la soledad capitalista ha sido mal arreglo para el finado.

Ah, por cierto, ¿recuerdan mi comentario de ayer sobre las cuatro ruedas y los cuatro aros...? Pues hala, cuatro roscos: ¿ves, mar? lo que huele no es la publicidad...

¿Harto de renovar el producto? Renueva tu envase!!

por en Conexiones | octubre 28, 2009 12:02 a.m.

Blanco, moreno o negro. Con corteza, sin corteza, con semillas, sin semillas, ¿Problemas de dientes? lo hay con corteza blanda, tierna, en realidad, ¿Que tienes morriña? para ti el de pueblo (rústico, si eres de ciudad y tu niñez la pasaste en la sierra) Ah! ¿Que te gusta la ciudad? ¿Un cosmopolita? Para ti el inglés!, ¿O lo tuyo es cuidarte? Entonces elige integral, aunque tienes muchos más: con un cereal, con ocho, con fibra,... ¡Será por innovar! 

Avanzan los tiempos y la innovación da un paso más, siempre, eso sí, muy pegados al producto. Ahora todos los panes son elaborados con aceite de oliva, y además bajos en grasa y también bajos en grasas saturadas, bajos en azúcares,.... ¿Se puede dar tantas vueltas alrededor del pan? Sí.

Y a pesar de tantas vueltas, llegamos a un lineal de cualquier supermercado y compartiendo góndola allí están los dos: la marca del fabricante a un lado, todo un líder en innovación, y la marca del distribuidor al otro, todo un líder en imitación. Y a veces los vemos con la gama completa. Lo malo es que el pan es algo muy fácil de imitar. ¿Y qué hace nuestro líder? ¿Protestar porque trabaja en una categoría fuerte y extensa en consumo y débil en la puerta de entrada? Nuestro líder no protesta, actúa! Señores, esto es la guerra! Y la batalla por la innovación, aunque lo parezca, aún no está librada. Y yo les apuesto a que habrá más guerras, ya saben que alguno es más rápido que los chinos a la hora de copiar.

De momento, la lucha por diferenciarse llega al envase. Hartos de gritar “Mi pan Bimbo que sea Bimbo” quedaba una vuelta que dar, y les ha salido magistral. Una idea genial que nos invita a todos, madres, padres, hijos, a vivir la experiencia de tener en casa un envase con orejas y, cual mascota del hogar, cuidada por todos, tenemos ya la primera tarea: ponerle un nombre. 

Dicen que la idea fue tuya ¿mía?, pregunto yo. Ahora que lo pienso, el alambre que viene rodeando el envase en mi casa no dura ni un día, aunque a mí el nudo, la verdad me sale algo peor. El mío es un nudo algo atravesado, aunque ahora con el nuevo diseño lo tendré fácil.

Los más cuidadosos le ponían una pinza, algunos lo guardan envuelto en otra bolsa dentro del refrigerador, pero al final lo más práctico es el nudo. Salvo que te comas el envase de golpe (difícil en la familia tipo de hoy), el secreto es guardar el pan muy fresco.

Las crisis sólo las salva la innovación. No se me ocurre una categoría más fácil de atacar, sufre el ataque de la distribución y también el de la máquina panificadora que irrumpe con fuerza en el hogar, pero un líder, ni en la peor de las crisis, se cansa de innovar. Y no sólo no deja de hacer publicidad sino que entra directo en un juego con el consumidor. www.ponlenombrealnudo.com 13 días de campaña y cientos de nombres únicos ya registrados. Nos ha puesto a todos a pensar y a crear. Eso sí es conectar con el consumidor! 

Bimbata, Atapan, Macanudo, Bimrol, Enrosquín, Bimbolazo, Bimbudo, Fresanudo,... Un reto a prueba de ingenio que además, pese a la crisis, no ha perdido el incentivo del premio: un fin de semana de relax en un Hotel de Rusticae para el genio que acierte el nombre. Puedo asegurarles que pasan los días y la cosa se complica. Y puedo asegurarlo porque he participado. 

No sé qué nombre acompañará al final a “nuestra” innovación, pero de todos los intentos que veo (y no hay muchos, la verdad) el de Bimbo es un ejemplo de cómo liderar. Una lección de Marketing de crisis y de guerrilla, y también una lección para no olvidar de innovación. Sencilla como todo lo que es genial. Una idea, ahora sí, Bimbonuda!

Ya no hace falta dejar la tapa para el final! .... Por cierto, ¿Sigue habiendo tapa?

27 de Octubre

por en Dentro del GRP | octubre 27, 2009 07:48 a.m.

Pues sí, jesús, veremos si Alpedrete o Albacete. Veremos. Mientras lo vemos, observemos esos rumores de apareamiento que llegan de la parte de las teles. ¿Será como lo cuentan y habrá surgido algo entre dos socios tan poco probables hace cuatro portadas...?

Según se hacen voces algunos enterados, la cosa va de "tú a la tele y yo a las otras cosas", con un punto comercial dominado por la parte foránea y otro punto de medios de pago -léase aboandos- que queda en manos del elemento local y, tal vez, de sus vecinos de dos portales más arriba.

Los negocios hacen extraños compañeros de cama y conviene, en esos casos, no haber sido demasiado agresivo -ni puritano- ante lo que algunos caballeros hacen en su tiempo libre (y en sus cortijos). Como siempre se ha dicho en este blog: el metal, el vil metal.

Bueno, bueno: no nos pongamos moralistas. Tal y como van las cosas, ¿quién sabe quién nos e encontrará en una de esas en cualquier omento...? Miren ustedes lo de la tele, si no: abandonando el mundo terrenal de la publicidad para alcanzar mayores glorias públicas y, vaya por Dios, capaz de emitir en el informativo estrella un bonito ¿publireportaje? sobre la conducción sobre hielo de los jugadores del Madrid, al volante por supuesto de vehículos de cuatro ruedas y cuatro aros.

Nunca digas nunca jamás.

26 de Octubre

por en Dentro del GRP | octubre 26, 2009 06:53 a.m.

El contenido debe ser líquido. No es mía la frase pero la compré hace tiempo y creo en ella a pies juntillas. Líquido quiere decir maleable: envasable en recipientes diversos sin perder sus propiedades fundamentales. Líquido no quiere decir oportunista, capaz de cambiar de sabor en función de las papilas gustativas que lo vayan a recibir: eso es otra cosa con otro nombre.

Que sí, que esa adaptabilidad es posible, pero es inversamente proporcional a la credibilidad de un medio, si es que hablamos de un único medio claro (y me adhiero a la duda razonable al respecto: a ver si va a ser que veinte años sí son algo) o si es que la línea editorial sigue siendo una propiedad fundamental en un medio (que admito dudas).

No se me pierdan: contesto a un comentarista del viernes que apuntaba respuestas a incógnitas con tirantes.

Pero pasemos de semana. Última del mes camino de Difuntos: San Halloween de Kansas anda ya haciendo de las suyas. Cansa un poco, la verdad: así se lleve la Santa Compaña a tanto cenutrio vestido de bruja guiri, caray. Entre series de la tele con episodios de miedo, películas de aparecidos y demás temas propios de la última semana de Octubre, uno no sabe a veces si determinados titulares de las noticias -profesionales y no profesionales- son un reclamo del Halloween de marras o la realidad que supera a la ficción. Rayos.

Les diré, y no es broma, que determinada campaña visible por estos pagos y que tiene por slogan "Mieedo, tengo miedo" fue confundida -en sus primeros segundos- por este su seguro bloguero con una campaña de concienciación civil ante algún tema delicado. Truenos.

Miedo, humana sensación muy apropiada para la época y que en las casas con posibles se sustancia en finiquitos. En las que no los tienen, seguramente se traducirá cuando se pueda. Como me decía un veterano la semana pasada, vale que ya se tocó fondo, ahora toca averiguar la velocidad de ascenso habida cuenta de que no queda mucho lastre que soltar.

En fin: creo que me voy a empadronar en Tragacete, Cuenca. No, no crean que es por amor al morteruelo (que también) es que de un tiempo a esta parte si se vive en pueblos acabados en -ete, te puede tocar la lotería: Miravete, Sietes...

23 de Octubre

por en Dentro del GRP | octubre 23, 2009 04:25 a.m.

Pues sí, Observator: parece ser que no dan abasto los enanitos de Santa Claus: ebook va, ebook viene, la Navidad se anticipa lectora. Ya ven: en este país en el que leer siempre ha tenido una importante peña de detractores, acabaremos por ver leer al menos esperado, todo sea por enseñar el regalito. En fin: seguramente la prensa lo agradecerá para superar ese momento de cambio de piel y de soporte que vive ahora mismo.

Curiosidades de esto de la prensa digital vs papel: ¿se han dado cuenta de la disparidad de temas que algunos de esos medios mantienen entre la portada papel y la home digital? Hay algún caso llamativo y que siempre apunta en la misma dirección: en papel, más filo, más colmillo y más de lo de siempre; en la web, amabilidad y buenas formas. Casi parecen dos medios distintos e, incluso, hay temas de portada que es difícil encontrar en la versión web y viceversa. Milagros de la paginación y la arquitectura web, digo yo.

¿Premeditado? Seguro que sí. Da que pensar: ¿es el lector papel un tipo mucho más fiel, afín y creyente? Posiblemente. El lector digital tiene otras versiones de las cosas a apenas un clic de distancia, mientras que en el papel la distancia se mide en euros a pagar. Conclusión, no sea usted un bobo coherente, hombre: adoctrine usted en papel y encadile en digital. Compruébenlo: da escalofríos lo que implica.

Ah, ahora que caigo, que hay quien está de cumpleaños y menuda lista de invitados ha acudido al parque de bolas correspondiente: humildes felicidades de un blog de andar por casa a un líder mundial.

Y les dejo, que llega el fin de semana y toca no hacer el ñu.

22 de Octubre

por en Dentro del GRP | octubre 22, 2009 02:39 a.m.

Pues menos mal que no hubo zapatazos. Se agradece la consideración, amigo extintor!, pero uno debe insistir: pagar no está de moda, si lo sabré yo.

Si están siguiendo el ruido ambiente, lo de los libros electrónicos está comenzando a tomar velocidad y consistencia de bola de nieve. Cada vez más artículos y comentarios apuntan a la gran esperanza blanca de las pantallas de lectura (y de más cosas, no crean: la pantalla que mejor combina portabilidad y dimensiones no va a quedarse en solo lectura). Casi que estoy esperando el siguiente paso, digamos que podría ser la flexibilidad física del soporte, para recuperar esos cafés que hace unos días comentaba reginaldo mientras doblamos por la mitad nuestra pantalla de lectura. De ahí a que les incorporen olor a papel prensa, un paso.

Al tiempo: seguramente cuando el papel impreso en imprenta se puso en circulación su precio era, al cambio, bastante mayor que esos 200 o 300 euros que ahora cuestan los soportes que van a triunfar en Navidad. Con el paso del tiempo su devaluación llegó al punto de ser utilizados en pescadería, alimentación y sanidad. Luego vino la mala fama arboricida y, por fin, su negación.

Vayan tomando medidas. Medidas a su portafolios, cartera, carpeta o mochila: ¿les cabe el invento del libro electrónico...? Si no es así, no se preocupen, seguro que Salvador Bachiller ya está en ello y será el regalo de empresa mejor bienvenido en estas o las siguientes Navidades.

Pero si ya van pensando en lo de la lectura digital -que no permite la pespectiva que sí permite tener una sábana de diario ante uno- atentos a otras cosas que ya se comentaron en este blog allá por Julio: la escritura a mano, esa especie en extinción, protagoniza las preocupaciones de muchos gurús que se plantean si estaremos olvidando pensar cuando olvidamos escribir o si la homogeneidad de los caracteres Arial o Times New Roman no será veneno para la heterogeneidad humana...

21 de Octubre

por en Dentro del GRP | octubre 21, 2009 03:58 a.m.

Pues sí, amigo mccoy: pedazo pelotazo lo de las no burbujas 2009 de Freixenet. Van unas cuantas menciones en este blog y en alguno más -¡bienvenida, Majé!- y lo de ayer con el Gran Wyoming y Usun Yoon como protagonistas... tela.

Coincide todo ello en el tiempo con esto de las fijaciones empresariales colectivas que tan bien contaba Observator el otro día y también ayer. Como se obcequen los señores de los contenidos en poner sus productos en manos de quien domina el sostén físico -digamos Amazon vulgo Kindle- van apañados. Como les decía el otro día, la cosa les ha funcionado todos estos años porque dominaban esa parte de la cadena: si se la dejan dominar, insisto, van apañados. Digo yo.

Pero para apaños interesantes, atención a los nuevos movimientos americanos de PRISA. La penúltima era lo del acuerdo con la cadena de tiendas estadounidense IBN para distribuir contenidos en puntos de venta físicos (y de paso venderle un 4,5% del grupo a la banca de inversión asociada a ella). La última el 25% de Santillana. Ahora el socio es una proveedora de contenidos audiovisuales para hogares hispanos, V-me: ¿con contrapartida económica? Bueno: está el mundo así de duro para quienes pagamos hipotecas, créditos y similares, ¿saben? Hay que llevarse cuidado y buscar fondos donde haga falta.

Y les dejo con una pregunta: oye, extintor!, es posible que lo de niiu sea solución, pero ni con mucho traductor on line he conseguido enterarme mucho de la peli de los alemanes, caray... es que yo me quedé en la lección "Essen und Trinken", ¿sabes? Ahora en serio: pago por papel personalizado... mmmhhh... perdóname -de verdad- pero para los más jóvenes eso de pagar por papel prensa es casi un exotismo (ay, me van a llover zapatazos de ti y de tus colegas, glup...)

Hablamos Publicidad

por en El Detalle | octubre 20, 2009 11:56 p.m.


Entre tú y yo: no me lo esperaba. Ahora resulta que los verdaderos artistas adoran la (buena) publicidad.


Justo ahora, joder.

Ahora, que entre publicitarios lo peor visto es decir que te gusta la publicidad. Ahora, que no eres cool si no has firmado el certificado de defunción del spot. Ahora, que todos nos hemos puesto a dar vueltas de 360º sin saber cuando parar. Ahora que, como cualquier junior sabe, el talento huye despavorido de las agencias.

 

Pues ahora, joder, justo ahora va y resulta que esos seres puros que expresan su creatividad con total libertad, esos ángeles a los que tanto envidiamos y que sobrevuelan nuestras mediocres cabezas vendidas al capitalismo, ahora esa panda de jodidos capullos va y nos la juega.

Te lo puedo contar porque yo estaba allí.

 

Ocurrió en el Instituto Cervantes, una de las fuerzas vivas del establishment cultural español que, curiosamente, lleva tiempo interesándose por la publicidad. Desde el CdeC he participado en esos contactos, primero con la exposición ¡Viva la Diferencia! y ahora con Hablamos Publicidad.

Reconozco que escribí ese título convencido de que, ante los artistas del lenguaje y de la imagen, resultaría muy provocador.

Sonreirían con sarcasmo. Negarían la mayor. Incluso cabía la posibilidad de que las conferencias acabaran en una performance de purificación, con los artistas prendiendo fuego a los anuncios que el CdeC exponía en las paredes del Cervantes.

 

Hablamos Publicidad: con palabras, fue la primera mesa redonda encargada de analizar la influencia de la publicidad en el lenguaje. 

Antes de sentarme ya me di cuenta de que aquello pintaba mal.  

Marta Sanz, escritora que ha pillado chapa en gran número de festivales importantes (es decir, premios literarios) y que además es doctora en literatura contemporánea, profesora, columnista y, en fin, artista de los de verdad, se deshacía en arrumacos hacia los anuncios. Los otros dos ponentes (Moro y yo) nos mirábamos desconcertados. 

Marta soltó un montón de buenos ejemplos que demostraban el sagaz uso que de los recursos y figuras literarias hacemos los copies en los anuncios (avergonzados, insistimos en que lo hacemos más por instinto que por conocimiento). Se vanaglorió del poder de la retórica, hizo humana la imagen divina que tenemos del escritor, alucinó con que a nosotros nos tocaran tanto las obras (un libro te lo publican o no, pero ningún editor osaría testar el final), y resultó ser una de esas personas que del televisor a lo que más partido le saca es a los anuncios.

Nada de violadores del verso, nada de miradas por encima del hombro, nada de tópicos académicos. 

Y ninguna cerilla, claro.

 

Semanas después, alrededor de la mesa Hablamos Publicidad: sin palabras cuyo objetivo era analizar las relaciones entre creatividad publicitaria y  lenguaje visual, Montero miraba igual de alucinado a sus compañeros ponentes, en especial a Pedro G. Romero.


El artista de desbordante ingenio (iría en procesión hasta la puerta de su casa en Sevilla solo para oírle hablar otro ratito) y cuyo curriculum me siento incapaz de sintetizar, se declaró ciudadano del régimen publicitario con total desvergüenza. Y nos dio un repaso de normalidad  y de hermanamiento que acabó con cualquier posible  remake de Aquí hay tomate.

Con sentencias como la tele es hoy nuestro santo en la pared, este teórico de la iconoclastia, comisario de exposiciones dentro y fuera del país, se burló de que ahora en Bellas Artes a los alumnos les traten de comunicadores en lugar de artistas

Y nosotros ojopláticos.

 

Sí, nos la jugaron.

Ya se sabe que los artistas no son gente de fiar.

Justo ahora, joder.

Justo cuando estábamos a punto de negar por tercera vez a la publicidad.

Justo cuando todos lloramos por ser simples publicitarios, unos seres cuyo tiempo terminó y que ya no tienen influencia ninguna en la sociedad.

!Qué cabronazos estos artistas!

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