30 de Septiembre
por en Dentro del GRP | septiembre 30, 2009 07:56 a.m.
Vale: se me fue la mano con lo críptico. Ustedes perdonen, señores comentaristas. A veces ese punto de criptobloguero que uno tiene le traiciona. Bien: puestas así las cosas, rebobinemos...
Uno. Sí, efectivamente lo de aprender iba por los aprendices de La Sexta. Más bien por su maestro y no porque el hombre no haga bien su papel, no: me preguntaba si no sería contraproducente que siguiésemos asociando publicidad a un entorno de pasta, glamour y competitidad de escualos, aunque fuera como árbitros de ello. Al fin y al cabo, acaban de cepillarse la publicidad en TVE con el argumento definitivo de que le hacían un favor a la sociedad y, además, sin hacer mucho caso a los publicitarios ("esos tipos indeseables", se podía leer entre las líneas de muchísimos comentarios de las noticias on line al respecto). La relación no es inmediata, no, pero hay un poso de poco aprecio, clichés feos y mucho desconocimiento que no nos ayuda a vendernos cuando hace falta (que tampoco somos tan malos, caray: vayan a averiguar cómo las gastan con los temas de lindes y similares los paisanos que rodeaban el último alojamiento bucólico-rural visitado por ustedes y verán... Puerto Hurraco...).
En todo caso, no lo fomentemos.
Dos: la publicidad es una solución. A lo mejor no gusta estéticamente, pero lo es. Eso contaba Conner en un magnífico cuentecillo sobre nudos el pasado viernes. La publicidad es un nudo que permite aproximar lo inaproximable de otro modo: eso sí, a la tersura estética de una cuerda lisa no le viene bien un nudo. Pena.
Tres. Orihuela del Tremedal, apropiado lugar de nacimiento del líder espiritual de esradio, que el otro día parece ser -yo no lo escucho, lo reconozco por si alguien quedaba sin enterarse- que entrevistó a Jorge Javier Vázquez, alias "Don Tomate". Curiosa reunión de imprevisibles consecuencias: recuerden lo que aprendieron en el cole sobre echar una gota de agua en una probeta de sulfúrico.
Como ven, hubo comentaristas que estuvieron en ello. Otros no y vayan mis disculpas. Pero no nos quedemos en el rebobinado. Richard: la tele sí es el nuevo circo romano -panem et audientia- lo que no tengo tan claro es si de los despellejados en sus programas será el reino de los cielos (dependerá de si ha sido martirio pagado, claro).
Ah, esa tele que está intentando reducir el número de bocas en el nido pero que no sabe cómo hacerlo y podría acabar vendiendo las joyas de la abuela para sobrevivir. Ojito porque casos de ello ya están ocurriendo, como habrán observado, y de momento sólo a base de porcentajes que ni en los buenos tiempos del SEPU. Denle tiempo al tema y ya veremos si esto no acaba a toda prisa...
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