29 de Junio
Pues ya vieron: hasta en esta versión digital de Anuncios que acoge el blog apareció lo de Michael Jackson. Caray, oigan: qué cosas eso de los fenómenos mediáticos. Por cierto: el viernes no incluí en mi comentario un medio estrella que saltó al aire grabando la salida de la ambulancia donde llevaban al finado... el teléfono móvil. Imagen pixelada de nula calidad, pero testimonio gráfico histórico etc, etc.
Pero volvamos a lo que comentaba el juevesa pasado: ¿es posible que nazcan Baby Gs a partir de la gran G de Google como ocurrió con la vieja Ma Bell-ATT? Bueno: difícil. No es lo mismo lo puramente privado que una empresa privada con un monopolio sostenido legalmente, como era el caso hace 25 años con la ATT. Otra cosa es una pasada por la izquierda -o por la derecha, o por abajo o por arriba...- como apuntaba el Vigía.
La experiencia de los últimos diez años de mundo digital está llenba de casos de desborde y recientemente comentaba aquí lo de AOL, expeditivamente enviada al limbo de los activos tóxicos por Time Warner, su antaño comprada. Estos diez años han sido un camino de rosas: bonito de ver y con muchas espinas para quienes no siguiesen la línea recta y tropezasen con los rosales, cualquiera que fuera esa línea recta (que ese era el problema: ¿por dónde sigo...?).
No está muy lejano lo que ahora tiene ante sí Google: debe acertar, porque no se le perdonará el error. Debe rentabilizar sus compras y debe seguir la evolución del usuario digital: ¿cómo afrontar la dimensión social de la red?, ¿qué recorrido tienen sus servicios y aplicaciones frente a Microsoft?, ¿qué quiere tener la gente en su móvil?, ¿es la publicidad la respuesta...?, ¿cuánto durará nuestra dependencia de las búsquedas...?
Y, además, sin perder de vista al legislador.
Comentarios