24 de Junio
San Juan. Enfilados al final del mes y del semestre: momento de la verdad para muchas cuentas de resultados, años fiscales, forecasts y, este año, emisiones digitales. Estamos en el año -1 del apagón y comenzamos a observar sombreados irreversibles: ¿que no se lo creen... ? Pues está ahí.
Conviene moverse para que la cosa no pille con el paso cambiado ni que sirva para que se produzcan sangrías innecesarias: ¿han escuchado en la radio la cuña de los Poyaques y la TDT...? Pues escúchenla y aplíquense el cuento, sobre todo si tienen ustedes la desgracia de ser presidentes de comunidad de vecinos.
Sí: las desgracias nunca vienen solas y a mi me ha tocado este año... menos mal que en mi edificio piensan que toco el saxo en una barra americana.
Volviendo al tema forecasts, da la sensación de que hay un silencio tenso y angustioso al mentar a la bicha, es decir, a la cuenta de resultados. Y con razón. Vale que los menos exigidos o exigentes andan haciendo sus números, pero ¡ay! pobres de aquellos que decidieron que era buen momento para arriesgar, engordar, crecer, multiplicar, diversificar, apostar, etc, etc... son verbos malditos en estos momentos, así que ánimo.
En otro orden de cosas, comentar que lo del servicio público está genial, pero si se consigue de modo precipitado, ignorante y no consensuado... pues la cosa es para pensarla con más calma, digo yo. Y, ojo, en estas cosas a veces hay que ser poco democrático y mucho maquiavélico para vender la moto: si la cosa canta del modo que ha cantado es que se ha cumplido la primera y se ha pifiado la segunda. Estupendo.
Otra cosa es lo de los sueldos que menciona reginaldo: efectivamente es difícil poner en la calle a alguien caro, pero siempre hay algún camino si se es espabilado. Y de eso, de espabilados, está el mundo lleno.
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