El amor y la publicidad
La publicidad es una profesión de amor en todos los sentidos. De pasión. De excesos. De risas. De ternura. De tocar la fibra, de tocarlo todo. De relaciones dentro de la oficina y fuera. De mirar mucho. De vamos a tomarnos algo después del trabajo. De echarle morro para conseguir “cariño”. De un café para comentar la jugada de anoche. De me gusta la creatividad pero me gustan más tus ojos. De para ser cliente está muy bien. De voy a ponerle el alma a este proyecto. De cuando lo he visto en la calle me he emocionado. De mamá, ahora que lo has visto en el periódico ya sabes a qué me dedico. De quiero dejar esto pero joder, me encanta mi trabajo, y eso, para bien o para mal, es amor.
La publicidad es amor porque es una profesión donde la gente siente, sufre, padece, se ríe, llora, se desenamora, se frustra y se emociona, siente que da demasiado para lo que recibe y a veces recibe cosas que no tienen precio. Nos casamos con esta profesión, la adoramos y a veces la odiamos. Hay incluso quien llega a divorciarse, pero aquí no existe la separación de bienes y la publicidad siempre se queda con mucho…
Trabajamos en nuestra propia Radio Colifata, donde la locura es bella. Donde nuestro punto de vista es más importante que la propia realidad. Cuando ves el spot no ves el lado oscuro, ves de manera selectiva lo que nos han querido mostrar, si no, imagina la otra realidad de un manicomio, la del cuco, la que no es nada publicitaria. Con la vida pasa lo mismo, puedes ser creativo y quedarte con lo que te hace feliz o puedes ver la realidad poco publicitaria. Poco bonita, poco atractiva, una realidad que no está bien porque no vende. Deberíamos comprar realidad publicitaria, la buena, la verdaderamente reconfortante, la que te hace feliz, la que te emociona cada día. Es muy jodido vivir la locura que nos ha tocado vivir, pero la locura, igual que el ser humano, puede ser maravillosa.
El amor ha vuelto, está de moda. El amor por los detalles. El amor por cuidar el trabajo. El amor por hacer las cosas con mimo consiguiendo que sean diferentes. El amor por esta profesión tan perra y tan bonita. El amor por los compañeros con los que hemos vivido tantos buenos momentos. El amor por los excompañeros con los que vivimos y queremos seguir viviendo grandes momentos. El amor está en el aire, ¿no lo hueles? Es primavera.
Paz y amor, y besos en los codos que seguro que no os llegáis*
El primer parrafo es puro amor.
Publicado por: borre | martes 24 de marzo de 2009 en 23:29
Leer vuestro artículo me ha alegrado la mañana. Nada como el amor, capaz de cambiar el mundo y hasta de detener el tiempo. Ya lo dijo Cortázar: "Pero el amor. Esa palabra".
Gracias.
Publicado por: Maite Gutiérrez | miércoles 25 de marzo de 2009 en 10:58
XD
A ver si es verdad que cojo con tanta ilusión los proyectos que se me avecinan...
Publicado por: Jaime Aguiló | lunes 30 de marzo de 2009 en 10:30
Exacto, es primavera. Es lo que tiene.
Publicado por: Marián Be. | martes 31 de marzo de 2009 en 23:14
Lo cierto es que cada vez que os leo pienso ¡olé por esas palabras! Yo quiero ser copy y vuestros textos son toda una inspiración para mis ideas. Es un placer leeros
Publicado por: vane | viernes 3 de abril de 2009 en 22:32
Great! Thank you guys for this infusion of optimism! We need it in recession time. Yes we love our job in an “odi et amo” kind of mood.
Publicado por: Emma | martes 21 de abril de 2009 en 18:56
es lo que vale la pena! el amor,es loque el dinero no compra,el amor por lo que haces!por los que te aman,tu familia,es loque da sentido a la vida!
Publicado por: buy viagra | miércoles 20 de enero de 2010 en 15:14