17 de Diciembre
Ay mar, que era mentira que internet era un medio más: era más que un medio. Para informarnos estamos migrando del pago de papel al pago por ancho de banda (Justerini, ¿estás...?); para entretenernos, más de lo mismo (¿quien quiere hacer crucigramas habiendo braintrainers...?); para comunicarnos, lo mismo (¿cuántas tarjetas navideñas ya NO escriben...?). Y, en el camino, mientras el ancho de banda crecía, la tecnología avanzaba y los contenidos maduraban, el usuario pudo conocer de una cosa a caballo entre la tele y el diario que llamamos internet.
Internet nos ha regalado el mejor campo de pruebas. Nos ha enseñado a manejarnos en un entorno individualizado con millones de hijos y ningún padre. Incluso ha aportado contenidos y servicios insospechados hasta ahora (o, al menos, insospechados como realidad real). Y, ahora, sus contenidos y las marcas que los sirven están entrando en algo distinto: el usuario, la tecnología, el contenido y el negocio ya permiten que los grandes totems de ocio, información y comunicación se vehiculen por internet cumpliendo de largo las expectativas.
Esto era el mundo digital de Negroponte, señores: ahora, a lidiarlo y, como primera decisión, escojan las reglas de lidia que crean convenientes, ya sean las de internet o las de su medio de toda la vida pero pasadas por la pila digital.
Hablando de lidia, pedazo miura el que está toreando un diario nacional de vocación global: primero sacó de paseo a la señora comisaria europea de competencia, recordando al miura su vergonzante e irrepetible pasado de monopolio; después ha llegado su estupendo artículo de ¿opinión? sobre la oferta comercial del miura. Todo ello mientras en la Bolsa se susurra por ahí que en realidad el miura compra y el diario vende, como lleva diciendo el diario desde hace unos cuantos meses.
En fin. Que qué bien que la UE piense que es necesaria la educación mediática, porque seguro que así más gente entenderá más cosas.
Ah, maccoy: no te me enfades, por favor. Reconozco que fuimos un poco bordes contigo ayer -Observator, no te escondas... bieen- y que no te merecías que te colgase el papelón de San Pablo: de hecho, casi te envidio...
Comentarios