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Una marca para un nuevo orden

Banderas_ee_uu_ondean_frente_sede_b Es domingo por la tarde; es decir,  pre-lunes de bajón para todos los efectos. Últimamente, como no tengo demasiado tiempo disponible, escribo todas las entradas de este blog en domingo por la tarde, y, claro, pasa lo que pasa: soy incapaz de contarles cosas alegres o divertidas. ¡No puedo con los domingos por la tarde! Tengo que cambiar de hábitos para escribir. Incluso barajo la posibilidad de tomarme "libre", por ejemplo, la tarde de los miércoles y trabajar la de los domingos. Quiero escribir sobre cosas positivas, que me animen e ilusionen a mí y a quienes me leen, pero los domingos a estas horas, generalmente, no me salen.

Y no sé ustedes, pero yo necesito que alguien (persona, institución, medio de comunicación o marca)  me ayude a desdramatizar las consecuencias de la crisis, o al menos a relativizarlas. Como consumidor, echo de menos una marca que me diga: "¿Que es cierto que el sistema se hunde? Pues mira, a lo mejor no es tan catastrófico como nos lo pintan".
Está claro que si el sistema financiero se viene abajo es porque, como el propio Bush nos ha explicado, “la mano invisible”,  en lugar de ocuparse de que todo funcione manera orgánica, se dedica a repartir mamporros en Wall Street. Vamos, en roman paladino: que el mercado ya no chuta.  ¿Y por qué debemos entonces dedicar tantos recursos para reflotar un barco que tiene el casco lleno de grietas?, ¿Cuáles serían a medio plazo las consecuencias de que el sistema se viniera abajo?, ¿Acaso estamos convencidos de que no existe una alternativa mejor?, ¿Estábamos conformes con la deriva del sistema antes de la inminencia del crack?, ¿De verdad  queremos salvar un modelo que nos quiere obligar a trabajar  60 horas semanales casi hasta el límite de la esperanza de vida?, ¡Venga! ¿Necesitamos abogar por un orden que sólo sabe crecer a base de sacrificar avances sociales o a costa de empobrecer a otros?,  ¿Vamos a tolerar impasibles que se inyecten al sistema financiero unos recursos que podrían haber acabado en cuestión de semanas con el hambre en el planeta? Lo sé, mi reflexión es harto naïf, pero me gustaría tanto que me lo dijera una marca…

Estoy convencido de que lo único que puede hacer remontar las dificultades que nos aventuran, por encima de los políticos y las instituciones del mercado, es el optimismo (si, ya sé que en esto coincido con ZP...);  la promesa de que lo que viene no tiene por qué ser necesariamente peor que lo que, en todo caso, ya nos deparaba el futuro. Es en la economía donde mejor funciona lo de la “autoprofecía cumplida” ¿Por qué no ilusionar e ilusionarnos con la llegada de un nuevo orden? Por cierto, ahora que lo pienso, tal vez podría ser ésta la misión de Spoonch!,  esa cibermarca de nada y de nadie que busca su misión en este mundo... En fin, eso, que veo una oportunidad clarísima para la primera enseña que levante esta bandera. A mí me seduciría, ¿a ti?,  ¿Quién se anima a proponérselo a su cliente o jefe en la próxima reunión?

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Comentarios

Julio César Ortega

Aún a riesgo de caer en el tópico, pienso que buena parte de este crack se debe precisamente a la actuación de esas grandes marcas que mencionas, empresas más poderosas que los propios gobiernos y que han contribuido a saturar el sistema desequilibrando el reparto de la riqueza. A todas les interesa mantener ese statu quo.
Ahora la burbuja les ha explotado en la cara, pero en un tiempo, todo pasará, y entonces el ciclo comenzará de nuevo.

Angua

Pas d'accord!!

Las marcas no tienen culpa alguna en lo que está pasando. La gente "nomal" la tiene! Los tiburones de Wall Street, envilecidos y seductores, la tienen. Los dirigentes de los bancos, ciegos de codicia y de indecentes beneficios personales la tienen.
Todos aquellos que no han reflexionado sobre que comprar pisos al tun-tun, con precios que subían y subían sin parar, metiéndose en hipotecas dependientes de índices incontrolables por ellos, y aquellos otros que han concedido créditos a sabiendas de que en un futuro próximo no podrían pagarse, y de que nadie podría sustentar una institución bancaria con créditos increiblemente arriesgados, todos los operadores de las bolsas del mundo, que invertían esos réditos indecentes en "futuros" petrolíferos sabiendo que hundirían el mercado del petroleo, llevandose consigo el de la automoción, el de las líneas aéreas y a los constructores de aviones y barcos..., y las grandes constructoras que pervertían a la clase política mundial con comisiones y conseguían construir en sitios prohibidos por las leyes y las costumbres...
En fin, la gente, las personas que nos rodean, el 80% de los que nos leen, no las grandes marcas.
¿Quién le queda a los USA para sacarlos del desatre? Pues les queda GE, Google, Apple, Microsoft, Cocacola, Procter, Nike, Yahoo, Youtube, las compañías de telecomunicaciones, las farmacéuticas...Todos ellos pagando el batacazo de la bolsa, pero aguantando el mercado, produciendo materiales e ídeas útiles e imprescindibles, sustentando el avance científico y tecnológico, que durante esta década a nadie más ha importado. Obviamente por motivos de obtener beneficios materiales de ello, pero al menos la ciencia y la humanidad se han beneficiado de su mecenazgo, no como los dineros pornográficos obtenidos por los bancos, las constructoras, y las bolsas de inversión.
Sólo tengo la esperanza de que aprendamos la lección, pero conociendo la naturaleza humana, es una esperanza muy, muy chiquitita.

maccoy

angua, un gran hallazgo semántico eso de los beneficios pornográficos de bancos, constructoras y una bolsa canalla y especuladora movida por ladrones. el capitalismo está pensado para sobrevivir a los capitalistas(Friedman dixit).Cierto,pero de vez en cuando en manos de ladrones, delincuentes de cuello blanco, politicos conniventes o negligentes,y una moral extendida de lucro y avaricia sin freno ha traido esto.Ha pasado y pasará, leanse la Historia Economica.¿Conocen el chiste de Diez mandamientos bancarios ? .el primero : amarás el dinero sobre todas las cosas, los demás son fácles de adivinar.

Víctor Gil

Angua, suscribo el 80% de tu alegato...El 20% que no comparto es en el que responsabilizas a la gente que se endeudó sin considerar que se ataba a indicadores y coyunturas impredecibles e incontrolables...Por desgracia, los conocimientos de macroeconomía de la población general son bastante exiguos (mas exiguos que los de los economistas, por cierto, que no han dado una)Nadie, ni el sistema financiero, ni el gobierno, ni los medios...nadie alertó a la ciudadanía de lo que podía llegar a pasar...Ahora, eso sí, de forma dramática, mucha gente aprenderá la lección...mi optimismo, todo sea dicho, también es comedido.

Angua

La eterna cuestión. El timador juega con la ignorancia del timado, pero también con su avaricia. No hace falta mucho conocimiento macroeconómico para saber que si compras una cosa por 10, y al año siguiente vale 20, y al siguiente 40, algo no es como debería...
Las pirámides son divertidas, te forras a costa de los de abajo, pero si los de abajo eres tú, ah! amigo, entonces que detengan al de la cúspide, yo no sabía...
En el caso de la pérfida Albión, los ingleses han hundido su mercado inmobiliario por segunda vez en 25 años. ¿No sabían? Un cuerno no sabían, con perdón.
Cuando alguien llama a un adivino, a un curandero, o intenta salvar la herencia del rey de Nigeria por internet, ¿no saben?
¿Las agencias, las productoras y los medios forrándose con los márgenes de TV, no sabían?
Todos sabemos. Sabemos que intentamos sacar partido de alguien. La dieferencia entre el crack del 29 y éste, es que ahora no sólo los ricos juegan a la bolsa, todos tienen acceso, todos quieren veranear en un crucero, forrarse a cuenta de los futuros y tener un Ferrari. Genial, pero no me digáis: "pobrecitos, no sabían" que me dan las nauseas.
Y ya ves que los lunes no son mejores que los domingos para escribir, querido Víctor :)

El Vigía

¡Enhorabuena, Victor! Para ser en domingo has planteado un tema interesante.
Yo también creo que si alguien es capaz de vender optimismo en estas circunstancias triunfará; claro que es difícil.
Yo nunca he creído mucho en el funcionamiento de la mano invisible; muchas veces he intuído que, como ha pasado ahora, como no la veíamos se dedicaba a meterse el dinero de los demás en su bolsillo.
De acuerdo contigo en que lo que debemos salvar es esta sociedad y no tanto el reciente orden capitalista de la absoluta desregulación. Tampoco nos iba tan bien.

Víctor Gil

Ya veo, Angua, casi mejor sigo escribiendo los domingos...;-))

Observator

Ya nos lo explicaba Richard Gere en Pretty Woman, lo de especular sobre el dinero no es economía real. Pero no nos enteramos a pesar de que ponen la peli tres veces al año y siempre con éxito. Debe ser que unos nos quedamos embobaos con la Roberts y otras con el Gere (y vicevérsicos), y así no nos damos cuenta de que es una película con mensaje, incluso con profecía. Ay señor, que no aprendemos de los clásicos.

Julio César Ortega

Creo, Angua, que le has achacado toda la culpa a los bancos e inmobiliarias, cuando en realidad el engranaje es mucho mayor. Obviamente, los bancos viven de las personas "normales" como señalas,pero esas personas se ven inducidas por las grandes marcas-empresas (todas)que invitan cada segundo a consumir muy encima de sus posibilidades. Y de ello se benefician desde Apple (cuyo producto estrella en plena crisis es un carísimo y desfasado teléfono)hasta Morgan Stanley. Si las personas "normales" consumiéramos sólo lo realmente necesario, adiós bancos y adiós marcas. Creo que tú mismo lo has insinuado al final de tu segundo comentario. Y estoy muy de acuerdo contigo en que esto se veía venir desde hace tiempo.

Angua

Vamos a ver, Julio, con todos mis respetos, a las marcas las hacen las personas, y a los bancos también.
Todos podemos ser Frodo, Sam o Gollum, depende de nuestro caracter, nuestra educación, nuestras motivaciones y la fuerza de voluntad que seamos capaces de desarrollar.
Las tentaciones están ahí para todos, unos caen gozosamente en ellas, otros pocos son puros y nunca carerán, y el resto, como Frodo (como casi todos nosotros), intentan serlo pero no saben si podrán soportarlo. Sobre esta verdad, da igual que trabajes en Wall Street o vivas en una aldea de Somalia. Eso de "el capitalismo es malo", "las marcas incitan al consumo", "la publicidad pervierte a los niños" es de una demagogia vacía inquietante, huele a consigna que atufa.
Estarás de acuerdo conmigo en que todo en esta vida se basa en la lucha del egoísmo contra el altruismo. Y lo malo del momento en que vivimos, es que el altruismo parece reportar muy poco beneficio frente a los fáciles réditos del egoísmo, y los chavales que ahora tienen 30 se han educado en un nihilismo hedonista militante.
Concluyendo el rollo, las marcas no tienen culpa, de hecho el libre mercado sustenta la sociedad del bienestar en la que vivimos y subvenciona a la Ciencia, esperanza última de nuestra especie. Todo lo demás, es el abismo de Mordor :)
Nota:La comunicación comercial (publicidad) es Gandalf en mi metáfora, jajaja, para que no digáis que siempre las hago de Star Wars.

Observator

Angua. Estoy contigo en que la raíz de los problemas del mundo no están en entes abstractos como multinacionales y persuarores ocultos, sino en los defectos del ser humano, ya que, mientras nadie demuestre lo contrario, los seres humanos son los que dirigen esos entes.
Ahora bien, has de admitir que hay cosas como la "cultura corporativa" que influyen en la actividad de los directivos y trabajadores. La dimensión del ser humano no es sólo psicológica sino sociológica. Somos animales sociales. Un consejo de administración puede estar formado por un 90% de buenas personas, pero tomar decisiones frías y calculadas. No es lo mismo el grupo que el individuo. Y, en ese sentido, sí que hay un cierto sistema que se sobrepone al individuo. Dicho esto, vuelvo a Pretty Woman, la codicia del especulador, grande, pequeño o mediano, manifestada a través de fondos o Afinsas, es la que siempre rompe el saco. El por qué la gente en España quiere tener piso en propiedas sea como sea da para otra discusión.

Julio Cesar Ortega

Eximir de toda culpa en esta crisis a las marcas y ensalzar su grandísima contribución a la Ciencia y al estado de pseudobienestar me parece inconcebible, pero más aún defender la idea de que las marcas "no incitan al consumo". Si las marcas no incitan al consumo (exacerbado), ¿para qué existen pues? ¿Acaso branding y consumo no van de la mano? Suscribo todo lo dicho por Observator. Es idílico pensar que las empresas son lo que las personas que en ella trabajan quieren que sea, pero creo que eso sólo funciona como eslogan. Lo cierto es que las empresas tienen cualidades empresariales, no personales.
No digo que el capitalismo sea malo o bueno, simplemente tiene unas características y unas consecuencias. Y hoy vivimos una de ellas.
Retomando el tema planteado inicialmente por Víctor, seguramente alguna marca aproveche la ocasión para vender optimismo, y lo puede hacer de manera muy interesante, pero en todo caso no exenta de cinismo.

Raúl Domingo

Algo positivo contra la crisis, mucho mejor que si lo dijera una marca que igual nadie se lo cree...
De nada:
http://www.wikio.es/video/365111

http://es.youtube.com/watch?v=pFmYIFk5i1Q

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