La segunda revolución creativa II (o el gorila de Cadbury)
He dejado pasar unos días (bastantes) antes de ponerme a escribir sobre el tan comentado spot del gorila para Cadbury. Lo suelo hacer, dejar transcurrir un tiempo de reflexión y reposo, ante las cosas que me descolocan tanto que no alcanzo a entender a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera.
Y ésta no la entiendo ni a la cuarta. No entiendo qué tiene que ver el gorila, el redoble de batería, Phil Collins, Genesis y el sumsum corda con el chocolate con leche. Y sigo sin pillarlo. Pero mientras mi perplejidad iba en aumento, me vino a la memoria el post que escribí hace algunas semanas.
Cuando hablaba de la primera y mítica revolución creativa de los 60, argumentaba que ésta tuvo su razón de ser en que la publicidad en ese momento pasaba por una fase de crisis y replanteamiento, en la que había dejado, tanto por formalidad como por contenido, de conectar con su público y por lo tanto estaba perdiendo parte de su efectividad.
Cuando Bernbach y sus pupilos le dieron la vuelta a esa formalidad y esos contenidos dejaron a todo el stablishment publicitario con la boca abierta. Por lo menos tan abierta como se me queda a mí ante el spot del gorila. Suele pasar cuando rompes los usos y costumbres, lo que los americanos llaman “best practices”. Y eso es significativo.
Para mí, y puede muy bien que me equivoque, el spot del gorila es una huida hacia delante por parte de una publicidad que ha visto menguada su efectividad y cuestionada su misión y su validez. Los recursos que antes servían suficientemente ahora están gastados y es hora de buscar nuevas fórmulas.
Y no hablamos ahora de nuevas fórmulas en la distribución (RTVE frente a YouTube, etc), sino de los mensajes. El gorila aporreando tambores para anunciar un chocolate puede resultarnos tan marciano, salvando las distancias de tiempo y formato, como el Volkswagen cucaracha pequeñito y centrado en una pagina bien despejada le pudo resultar al publico y a la critica de entonces, acostumbrada a sobrecargadas y edulcoradas ilustraciones.
En el momento en el que las formulas al uso no funcionan - y entiendo que está bastante demostrado ya que no funcionan, al menos tan bien como solían - experimentar ya no es un lujo, es una necesidad acuciante.
Juan Cabral, Fallon y, sobre todo, Cadbury han sido valientes, muy valientes – sobre todo teniendo en cuenta la pasta que han soltado. Creo que han elegido el camino inteligente y adecuado, el de la experimentación, y esta conlleva inexorablemente pruebas, ensayos, aciertos y errores.
En mi muy humilde opinión, éste entra en la última categoría, la de los errores, pero no puedo por menos que sentir empatía con ellos y animarles a seguir así. Porque sólo el que prueba lo distinto corre el riesgo de meter la pata y sólo el que opina abiertamente se arriesga a no acertar.
Me hubiera gustado ver la cara que pusieron, cinco años después, los que criticaron ferozmente al ahora mítico “Lemon”.
Querido Ezequiel;
..Creo que somos muchos los que defendemos la idea de asociar la publicidad de cualquier época, al sentir social de la sociedad referida para esa misma época.
En un humilde "flashback mental" que yo ahora pido al lector, podemos identificar las audiencias en los 70s a la celebridad del momento que hablaba a la cámara, ..en los 80s a la inteligente demostración del producto que nos vendían (..mi más nostálgico pegamento que deja colgado de las botas a cualquiera desde el techo!!!!), ..y en los 90s a la moda en la salud del cuerpo y lo "diet".
..Estos 90s pudieron significar para mí el inicio de la pérdida de valores que podemos estar sufriendo ahora con estrépito. ..Estoy convencido que en los 2000s podemos asociarnos a esa crisis de identidad que tan sabiamente describes, precisamente con este ejemplo del gorila batería (y otros tantísimos!),... y que sinceramente debería sensibilizarnos a todos muchísimo.
..Yo humildemente, y a título muy personal, hago un llamamiento en voz muy alta para seguir un camino que pudo abrirnos Coca Cola el año pasado (..lo siento, creo que se merecen el reconocimiento de marca en estas apasionadas líneas), y que intuyo que de momento se ha podido quedar en un precioso espejismo. ..Me refiero al spot de promoción del Mundial de Fútbol de Alemania,.. y los muñecos de plastilina donde un gol era capaz de hacer abrazarse a un cocinero con su pollo, un leñador con su tronco, o un amante con su "cornudo". ..Un mensaje cargado de responsabilidad social en momentos de tanta tensión política internacional.
..Creo que estamos todavía a tiempo de corregir rumbos,.. y de darle al mensaje de nuestros tiempos ese "valor social añadido" que tanto podemos estar necesitando en estas puertas tan preocupantes y dolorosas de Siglo.
..De lo contrario, y por la generación que a mí personalmente me respecta, me dolerá muchísimo que en futuros "flashbacks mentales" se me pueda asociar al gorila batería, y a una generación escasa de cualquier mínimo principio de estrategia.
Está en nuestras manos. Está en nuestras mentes. Y está en nuestra relación con nuestros clientes.
Esto podría ser para mí la mejor revolución creativa que podemos aportar con humildad y pasión a nuestra historia. ..Nuestro posible "segundo capítulo de revolución creativa".
Un abrazo muy fuerte,
Jorge Medina Azcárate
One brother World
Publicado por: Jorge Medina Azcárate | lunes 8 de octubre de 2007 en 10:41
Hola Ezequiel, los humanos tratamos de ser...humanos. Ello comporta el error como síntoma indisolublemente asociado al acierto. Empiezo por aquí porque me parece importante dejar claro esto porque nuestra sociedad de hoy en día es la más consumista que se ha encontrado la historia y el consumo es en gran medida la gran evasión ante nuestras miserias del mundo.
Me gustaría explicarte porqué ese anuncio del gorila es actual y real. Tengo 31 años y 25 de experiencia como audiente. Veo la publicidad como fiel reflejo de la sociedad pero está tan harta de mirarse al espejo que ya renució a ello porque la última vez que se miró, sintió unas pequeñas arrugas aquí, aquí y aquí y en el fondo sabe que eso ya nunca se irá, a lo sumo el consumidor o nosotros podemos fingir que se ha ido pero la realidad está latente, el consumidor madura y reflexiona y se deja convencer a veces, sólo algunas veces, cuando descubre lo que le apetece encontrar.
Cualquier cosa vale si haces ver al consumidor que sus arrugas se pueden estirar, modelar, rectificar, hasta que se vea como aquel que fue y disfrutó creyéndose los cuentos que alguna vez les contábais.
El gorila es efectista, el efecto genera el impacto y el impacto la decisión.
La publicidad del siglo XXI será la de los impactos: mediáticos, efectistas, racionales, pequeños golpes de efecto que podrán cuajar en la saturada mente del consumidor aun cuando no entendamos nada, no importará, lo único realmente importante será el recuerdo. Cadbury ha dicho que todo vale pero eso los consumidores, Ezequiel ya lo sabíamos. Siempre iremos por delante.
Publicado por: daniel piñeiro | lunes 8 de octubre de 2007 en 15:00
Pienso que el anuncio del Gorila
es interesante desde el punto de
vista de la estrategia de comunicación. No es tanto el concepto en sí mismo como lo
que se genera a través de comentarios on y off line. Es un spot pensado para que hablen de él y para que el consumidor exprese su opinion.
Publicado por: silver wi-fi | martes 9 de octubre de 2007 en 18:26
Pienso que el anuncio del Gorila
es interesante desde el punto de
vista de la estrategia de comunicación. No es tanto el concepto en sí mismo como lo
que se genera a través de comentarios on y off line. Es un spot pensado para que hablen de él y para que el consumidor exprese su opinion.
Publicado por: silver wi-fi | martes 9 de octubre de 2007 en 18:28
Tal y como ya se comentó en creatiblog, esto parece que es lo del traje invisible del rey, que todos no ven pero que nadie se atrever a reconocerlo. Yo insisto en que o soy un poco corto y/o antiguo, o no pillo la revolución, no pillo la estrategia. Me parece un anuncio notorio, que podría haber hecho cualquier marca, y que esta hueco.
Publicado por: asplit | jueves 11 de octubre de 2007 en 10:08
Me parece apasionante el debate creado. Muchas impresiones:
-Asplit, personalmente estoy de acuerdo con Ezequiel en que cualquier inicio de camino supone riesgo. Y es siempre de alabar a quien emprende riesgos en pro de una construcción. Por lo tanto, esto del gorila puede ser para mí "Revolución" como tal. Posiblemente inadecuada en cuanto a estrategias, pero rompiendo moldes al fín y al cabo.
-Silver wi-fi; no puedo compartir tu opinión. Este gorila sólo consigue notoriedad entre los que estamos aquí, y todos aquellos dentro de la profesión que nos duela su estrategia simplista. ...Por el contrario, este gorila pasará con más pena que gloria entre el segmento potencial de compradores de chocolatinas Cadbury. Seguro. (..10 millones de euros que se han dejado en el camino).
-Daniel Piñero; la necesidad de las arruguitas aquí y allí nos la hace la publicidad. No nuestra piel. ..Desde este punto de vista, era por lo que yo demandaba un giro brusco de rumbos desde la publicidad, como instrumento motor de las necesidades de las sociedades en el Mundo. ..Menos arruguitas. Más conciencia social. ...Nos vamos a la autodestrucción (..sin llegar a tremendismos visionarios). ..Decir que el gorila es efectista me parece una frivolidad tremenda para todo lo que yo pretendo contagiar desde estas líneas apasionadas.
Os ruego me leáis desde la constructividad humilde de la crítica. Nada más lejos de mi intención que crear polémica personal.
Un abrazo muy fuerte a todos.
Publicado por: Jorge Medina Azcárate | martes 16 de octubre de 2007 en 11:08
Yo soy de la escuela a la que le han enseñado que...
1- Que un anuncio debe mostrar siempre un beneficio del producto que anuncia.
2- Que si a un anuncio le puedes cambiar la marca del final y no pasa nada, no es un buen anuncio.
Creo que no hace falta que exprese mi opinión sobre el gorila ¿verdad?
Publicado por: Sergio Calzada | viernes 19 de octubre de 2007 en 8:58
Ezequiel no podría estar más de acuerdo me gustaría que chequearás un post que hice llamado un gorilla llamado deseoo, gracias saludos
Publicado por: JUANEFE | lunes 22 de octubre de 2007 en 6:04
http://es.youtube.com/watch?v=SlhIQYd-qAg
Esta parece ser la primera revolución de la historia con efecto retroactivo. Después del anuncio de fallon, ya en 1987 han hecho otro con el mismo tono, estilo, todo sensaciones, etc.. Ver link.
Publicado por: Sin más | miércoles 24 de octubre de 2007 en 18:58
http://es.youtube.com/watch?v=SlhIQYd-qAg
Publicado por: Sin más | miércoles 24 de octubre de 2007 en 18:59
El gorila de Cadbury es una difamación a mi familia.
Se creen que es divertido por un gorila a tocar la bateria.
Me voy a convertir en ciudadano y los voy a demandar a todos, especialmente a Cabral.
por Barbú, el gorila escritor.
http://www.laguaridadebarbu.com.ar/
Publicado por: Barbú | viernes 30 de mayo de 2008 en 5:34
Una vez más me quito el sombrero ante el Sr. Triviño.
Hoy 21 de junio de 2008 el Gorila de Cadbury se lleva el Grand Prix de Film en Cannes. Qué grande eres Eze. Perdona que te tutee pero es que te admiro tanto!!!
Publicado por: el q. | domingo 22 de junio de 2008 en 0:25
Gracias, el q. por tus comentarios y tus elogios. Y por supuesto haces bien en tutearme. Creo que acerte en lo de la experiementacion y me equivoque en lo de que el anuncio entraria en la categoria de errores. Pero, ahora a toro pasado, creo que abre un camino en el que sin duda le surgiran miles de imitadores, y que dicho camino - el efecto por el efecto -no tiene demasiado recorrido y se gastara muy pronto. Veremos a ver si me equivoco otra vez. Un abrazo.
Publicado por: Ezequiel Trivino | domingo 22 de junio de 2008 en 21:12