Cosas sobre mi mesa 35
Ya se que no queda muy bien que yo hable de estos asuntos, pero me parece importante. De hecho me parece lo más importante.
Me refiero al dinero.
El otro día Ferran Adriá me contaba que había estado en Londres y que había vuelto entusiasmado con la ciudad, con la cantidad de proyectos que conoció y con la energía que sintió. Yo, tan estereotipo como el que más, le hablé de Berlín.
“Si, ya, pero en Berlín no hay dinero, Toni. Y sin dinero no hay creatividad.”
Ya está. Este post se podría acabar aquí.
Ya se que muchos me dirán que no, que la creatividad no conoce limites, que la historia esta llena de ejemplos. Y es verdad.
Pero nosotros somos una industria. Bueno, no somos una industria propiamente dicha, pero somos un negocio.
Y sin dinero, nada. De nada.
A nosotros en la agencia siempre nos han acusado de caros (como si eso fuese un defecto). Últimamente más. De hecho nos hemos encontrado en los últimos concursos triplicando la oferta económica de nuestros competidores. A pesar de tener la clara sensación de no estar cobrando lo justo las más de las veces. Mala señal.
Y este es un tema que se agrava.
Me preocupa ver como las agencias se refuerzan con especialistas de otras disciplinas (creo que a veces se fichan etiquetas, pero no se construyen proyectos, aunque este es otro tema). Y en consecuencia se ofrecen más servicios y productos. Es la tendencia hacia la agencia holística, 360 grados, integrada o como queramos llamarla, que tiene muy buena intención pero esta fundada en cimientos endebles. Sobre todo económicos.
Vamos a cobrar mucho más por ofrecer mucho más?
Me temo que no. Me temo que en la mayoría de los casos no vamos a hacer ni el esfuerzo.
Si algún anunciante lee estas líneas me gustaría decirle que no racanee con la calidad. Es decisivo para todos.
Otra cosa es que este llamamiento a pagar lo justo sea colectivo y unánime. No.
He hablado de calidad. Hay agencias y hay ideas que valen mucho más de lo que se paga por ellas. Pero no todas. Nosotros venimos de un negocio muy mal acostumbrado a homogeneizar tarifas. Como ocurre con la música: el CD de Madonna al mismo precio que el de Chenoa. Ahora suena raro, pero durante mucho tiempo hemos pensado que era lo normal.
En todo caso esta apelación al mundo de la música, otra industria en descomposición, viene bien para recordar que debemos reinventar la manera de remunerar lo que hacemos. Ese es el esfuerzo de creatividad más importante en el que debemos estar enfrascados, porque de el depende nuestra supervivencia. Ya se que esta mal que yo lo diga.
Alguna idea?
Es verdad eso que dices de que cobramos igual una pepsi que una cocacola, un disco de Bisbal que uno de los rolling... Y los clientes piensan igual de los proyectos... Más cuando se les está cobrando, por parte de muchas agencias, por horas... ¿Pero que cojones (perdón) tendrá que ver una hora de un creativo (arte, copy, interactivo, da igual...) con la de otro. O la de un equipo con otro, o la de una agencia con otra... Luego cuando no te piden una campaña para ayer y te rebajan el presupuesto a la mitad argumentando que es que es lo que normalmente otras le cobran... ¿Pero bueno? ES QUE NOSOTROS NO SOMOS COMO LOS DEMÁS!! Habría que decirles... Pero a lo mejor si lo somos, y más de lo que nos gustaría... Esto sólo es una forma más de observar lo como que se nos respeta por parte del anunciante, en general y lo poco que nos hacemos respetar nosotros... Como decía Jorge Calleja en el MadinSpain... "El talento cuesta"... pero, en mi opinión, no lo vendemos nada bien...
Publicado por: alberto | martes 30 de octubre de 2007 en 13:34
"El talento cuesta"... estoy muy de acuerdo. Pero también cuesta sacarlo y demostrarlo continuamente. Si la agencia lo consigue, el resto es más fácil.
También estoy de acuerdo que las agencias no emplean mucho esfuerzo (ni dinero) en venderse. Defendemos la rentabilidad de la publicidad pero no la aplicamos a nuestro negocio.
La buena publicidad mejora cualquier producto (incluso los buenos).... y no hablo de esos anuncios de prensa tipo "hemos ganado premios aquí, allá y...".. refiero a la creatividad/beneficio/...
Publicado por: santi | martes 30 de octubre de 2007 en 15:21
Al final siempre resulta que unos cuantos perjudican el trabajo de unos muchos.
Y esto ha sido así siempre porque:
a) Nosotros mismos nos lo hemos buscado.
b) Nosotros mismos somos los que queremos ser los más listos y llevarnos el gato al agua ("si no lo hago yo, otro vendrá que lo haga").
Señoras y señores: lo de siempre.
Y punto pelota.
Publicado por: Es como todo | martes 30 de octubre de 2007 en 16:30
Lo de la música lo explica muy bien, espero que nadie quiera ser Chenoa de primeras. ¿Y porqué los diseñadores industriales sí han conseguido diferenciar los precios? La gente en general aprecia mejor la diferencia entre la autoría y calidad creativa de dos muebles que entre dos anuncios. Un problema ahí es conseguir que les interesen los anuncios como para molestarse en valorarlos a la hora de las cañas con los amigos. Y que nosotros les insistamos mucho a los clientes en concreto en que esas campañas que tanto nos ponen de referencia para que hagamos las suyas (qué manía con pedirnos Amo a Laura cada vez), pues valen más. No sé. Pero hay que valorarse sí y sí.
Publicado por: suffragette | miércoles 31 de octubre de 2007 en 10:32
Toni ...la verdad es que tienes razón...la calidad cuesta...¿acaso las agencias pagáis la calidad que pedís en vuestros trabajos a las productoras???
Un saludo
Publicado por: Javier | miércoles 31 de octubre de 2007 en 16:51
antes de más, soy un gran admirador de tu trabajo, Toni.
las comparaciones parecenme muy bien.
el precio hace parte de la esencia del produto.
el tema no es nuevo, pero lo más interesante es su amplitud. Justo el ultimo comentario ya espeja donde voy.
"¿acaso las agencias pagáis la calidad que pedís en vuestros trabajos a las productoras???"
pero no iba tan lejos, en verdad no llego a salir de la agencia, cualquier que sea.
la pregunta:
porqué nos van a valorar si nosotros no nos valoramos? nosotros que hacemos con los creativos? cuanto pagamos?
"priceless work" es el copy (ya un poco gasto)
mientras esto cuantas veces hablamos de la incompetencia del cliente?
y miren como viven!
hay que repensar.
Publicado por: Miguel | lunes 5 de noviembre de 2007 en 18:42
Pelas, pelas y más pelas...es lo que hay, sí chicos...
Hay que dejar de bajarse los pantalones delante del cliente...nada de bajar presupuestos y chorradas...es cierto que el cliente exige, pero nosotros proponemos...
Publicado por: Candeloro | martes 6 de noviembre de 2007 en 10:52
A ver señores... no nos olvidemos que una agencia es una empresa.
Y en una empresa lo que mandan son los números, la rentabilidad.
Y la rentabilidad se mide así: el equipo de trabajo de X personas que saca la campaña y tiene un coste (sueldos) para la agencia de 4. Bien, entonces necesito cobrarle al cliente 6 para que ese trabajo me resulte rentable.
Ahora bien, si el equipo de trabajo le cuesta a la agencia 10, lo lógico será que cobre 15.
Y al final, será el cliente el que tendrá que decidir si necesita una campaña realizada por un equipo de 4(6) o de 10(15).
Por supuesto esto no es exacto porque puede que el equipo 10 esté parado y antes que cobrar 0 la dirección de la agencia prefiera "venderlo" a 7 en vez de a 15 para, por lo menos, no perder tanto. Pero eso, pequeño Bastian, es otra historia.
Publicado por: Sergio Calzada | miércoles 7 de noviembre de 2007 en 9:31
Hola Toni, tienes toda la razón del mundo. Siguiendo con este tema, creo que en el sector tampoco se remunera adecuadamente ni el talento, ni la ilusión, ni las ganas, y en definitiva el trabajo de los jóvenes, ya sean de prácticas, trainee, o un trabajo de junior.
Un ayudante en cualquier oficio, o un reponedor en un supermercado cobra más de lo que pagamos a nuestros jóvenes, y esto también es un problema.
Publicado por: JONATHAN | jueves 8 de noviembre de 2007 en 9:57
Hola Toni. Hola foro.
Que buen tema.
En mi opinión y experiencia, creo que esto pasa en todos los mercados. La diferencia está en que hay algunos que ya están tomando medidas al respecto, pero luchan contra la misma.
De hecho, ya se empieza a dejar de hablar tanto del Scope of Work, y se habla más del Scope of VALUE. Aunque parece un cambio puramente "ejecucional", creo que ahí es donde reside la clave.
Si nos ponemos en plan básico/sintético, lo que nuestro thinking puede aportar es el impacto en el comportamiento, pensamiento o sentimiento de la gente. Si es así, lo importante será entonces acordar parámetros para poder medir este impacto, y no tanto medir el trabajo que toma llegar a conseguirlo. Como decía aquel "no todo lo que se puede contar cuenta, ni todo lo que cuenta se puede contar".
Publicado por: Alex Pallete | viernes 9 de noviembre de 2007 en 13:54
Toni soy una gran admiradora de su trabajo y de su forma de producir y proyectar ideas, enhorabuena.
Desgraciadamente o quizás afortunadamente, la creatividad no conoce de medidores objetivos de calidad, efectividad y buen hacer.
Vivimos en un mundo muy subjetivo, en el que lo que para tí puede ser la bomba para mí carece de importancia.
Daría lo que fuera por llenar de ideas papeles en blanco de su agencia, pero tampoco se nos da la oportunidad tanto a mi como a otros jóvenes, de lanzarnos y poder decir que la creatividad también es un trabajo.Con ello no quiero acusar a nadie, ni ofender a nadie, tan sólo es la opinión que compartimos gran parte de los jóvenes que intentamos acceder a este mundo.
Podéis ser caros, pero hacéis de los mejores proyectos que se hacen en este país.
Increíble la campaña para TerminalB, felicidades.
Publicado por: Elizabeth García | viernes 9 de noviembre de 2007 en 16:08
Toni soy una gran admiradora de su trabajo y de su forma de producir y proyectar ideas, enhorabuena.
Desgraciadamente o quizás afortunadamente, la creatividad no conoce de medidores objetivos de calidad, efectividad y buen hacer.
Vivimos en un mundo muy subjetivo, en el que lo que para tí puede ser la bomba para mí carece de importancia.
Daría lo que fuera por llenar de ideas papeles en blanco de su agencia, pero tampoco se nos da la oportunidad tanto a mi como a otros jóvenes, de lanzarnos y poder decir que la creatividad también es un trabajo.Con ello no quiero acusar a nadie, ni ofender a nadie, tan sólo es la opinión que compartimos gran parte de los jóvenes que intentamos acceder a este mundo.
Podéis ser caros, pero hacéis de los mejores proyectos que se hacen en este país.
Increíble la campaña para TerminalB, felicidades.
Publicado por: Elizabeth García | viernes 9 de noviembre de 2007 en 16:09